Por hacer rico a mi yerno, me fui al infierno.
El borracho valiente se pasa del vino al aguardiente.
Si da el cántaro en la piedra, o la piedra en el cántaro, mal para el cántaro.
Entre el silencio del velorio mudo, se le zafa a cualquiera un estornudo.
La que se viste de verde, o es guapa o se lo cree.
La trasquilá, buena o mala, a los cuatro días iguala.
El hacer bien a un bellaco, es guardar agua en un saco.
A muchos debe de temer aquel a quien muchos temen.
Vela que arde por las dos puntas, poco dura.
Qué sabe el burro del canto del ruiseñor.
Mejor cazar los deudores, que huir de los acreedores.
La mujer es como una sombra: no podrás atraparla, pero tampoco huir de ella.
A la mujer no la cates, no es melón.
A embestida de hombre fiero, ¡pies para que los quiero!.
Deja a la gente que está muriendo y acude a la que está pariendo.
Quien más saliva tuviere, mucho más harina ingiere.
Como la fortuna es ciega, dalo al primero con quien se tropieza.
El interés mata la amistad
Rico es el que nada desea y el que nada debe.
La leña torcida da fuego recto.
Es bien hermosa la que es virtuosa.
Gato llorón no pesca ratón.
En la boda, quien menos come es la novia.
No metas a tu casa a quien te sacara de ella.
Deja la h de ayer para hoy.
Buscar mendrugo en perrera, vana quimera.
Antes se llena el cuajo que el ojo.
El que con locura nace, con ella yace.
Mas vale buena muerte que mala vida.
Quien no sufrió una escasez, no guarda para después.
Antes de criticar, mírate la cola.
La hermandad hace al masón, y el presupuesto al "mamón".
El que no tiene con quien, con su mujer se acuesta.
Honra sin provecho no duerma bajo mi techo.
Si la coges borracha, la tendrás puta y ladrona.
Si quieres empobrecer sin sentir, mete obreros y échate a dormir.
Bueno es caer para más valer.
El que venga atrás que arree.
El ruin de Roma, en mentándolo asoma.
Donde el gusto falta, nada valen el oro y la plata.
La piel del leopardo es bonita, pero su corazón malvado.
Criada chafardera, nunca termina su tarea.
Las canciones de los viejos al final se convierten en lagrimas.
Colgar los guayos.
De Marzo a la mitad, la golondrina viene y el tordo se va.
Adorar al santo por la peana.
En casa del pobre, ni vino ni odre.
Cuando la puta hila y el rufián devana y el escribano pregunta cuantos son del mes, mal andan los tres.
De los burros, la destreza, no radica en la cabeza.
Cada perro, con su hueso.