Del que mucho cela a su mujer, guardate como de Lucifer.
Conejos y liebres vendo, porque los prendo.
Un abuelo es como un caballo salvaje que ha sido entrenado por su hijo para que lo cabalgue su nieto.
Amistad prendida con alfileres, la que se desprende cuando lo quieres.
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
Mala noche y parir hija.
Se debe desconfiar de un mal libro como de una seroiente, que temprano o tarde da muerte a los que se distraen en ella.
Más tira un pelo del coño que todo el moño.
El jorobado no ve su joroba
Mujer llorona, es puta o ladrón.
A la carne vino, y si es jamón, con más razón.
Oye, ve y calla, y vivirás vida holgada.
Ahora adulador, mañana traidor.
Tarea que agrada, presto se acaba.
Un grito a tiempo vale más que cien indios a caballo.
A rocín de halconero, mal le medra el pelo.
El más peligroso de todos los animales salvajes es el calumniador; de los mansos el adulador.
Hombre a caballo, en cada venta echa un trago.
La cabeza blanca y el seso por venir.
Cada pardal a su espigal.
Quien mucho abarca, poco aprieta.
Hacer oídos de mercader.
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
Más vale morir honrado que vivir deshonrado.
Donde hay gana, hay maña.
Para morir siempre es muy pronto, para amar nunca es tarde.
Oir a todos, creer a pocos.
Lo que dejes para después, para después se queda.
A falta de faisán, buenos son rábanos con pan.
A cada ollaza su coberteraza.
A la mujer y al mulo, en el culo.
Una desgracia, a cualquiera le pasa.
El elefante muerto deja sus colmillos; el tigre, su piel; y el hombre, su nombre
Bien muere, quien bien vive.
El que peca de modesto, es tirado en un cesto.
En otoño la mano al moño.
A burra nueva, cincha amarilla.
Con la muerte todo se acaba.
Cría cuervos y tendrás muchos, y encima te llamarán tonto porque una gallina gasta igual y pone huevos.
El que se enamora no lo nota, pero al poco tiempo se vuelve idiota.
¿De quién es el majuelo?. ya se sabrá cuando muera mi abuelo.
Quien no tiene quiere más.
Cojera de perro y lágrimas de mujer, no son de creer. (Variante: Cojera de perro y mal de mujer no hay que creer)
Como al caballo le prueba el camino, a los hombres les prueba su sino.
Ahullama no pare calabaza.
Amor viejo, pena pero no muere.
Caballo que respinga, chimadura tiene.
El hombre celoso, hace de la pulga un oso.
Madre boba tuviste si al mes no reíste.
Más debes guardarte de la envidia de un amigo, que de la emboscada de un enemigo.