Cuervo con cuervo, no se quitan los ojos.
De donde vino el asno vendrá la albarda.
Al ganado esquilado manda Dios viento moderado.
Zurra y más zurra, hasta que la vara se quiebre o caiga la burra¡.
Cuando un tonto coge una verea, ni la verea deja al tonto ni el tonto deja la verea.
Quien guarda halla, y quien cría mata.
Si la mujer supiera lo buena queye la nielda, la paceria como las vacas la hierba.
Por fiarse del perro, duerme el lobo en el pajar.
El caballo que es rotón, y el jinete que le hace daño.
De donde no hay pan hasta los perros se van.
Cada cual en su corral.
La zorra no se anda a grillos.
Maldita seas, ave; la pluma, más no la carne.
Allí perdió la dueña su honor, donde habló mal y oyó peor.
Recoge tus gallinas que voy a soltar mi gallo.
Reniego de la viña que torna a ser majuelo.
La liebre adiestrada, presto sale a la vereda.
Por San Eugenio, la leña en el hogar y las ovejas a encerrar.
Pasar amargura por ganar hermosura.
A cuarto vale la vaca, y si no hay cuarto no hay vaca.
Si pones vides junto a caminos, perderás muchos racimos.
Es tan buey el buey, que hasta la yunta lame.
Vale más un fiero león delante de uno que un perro traidor detrás.
La viña y el potro, criélos otro.
Cada mochuelo, a su olivo.
Al amigo y al caballo, no hay que cansarlos.
El pastor que se acuesta con sus abarcas, cuando se despierta no se las calza.
Casa y potro, que lo haga otro.
él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
Antes falta la palabra en la plaza, que el estiércol en la haza.
Más fea que ver a la madre ahogarse atarugada de sebo.
A carnicera por barba, y caiga quien caiga.
Pelean los toros, y mal para las ramas.
Peor es la moza de casar que de criar.
El que nace para buey, del cielo le cae la yunta.
Nunca trates de enseñar a un cerdo a cantar, perderás tu tiempo y fastidiarás al cerdo.
Fraile junto a doncella, ojo con él y ojos con ella.
Caballo que alcanza, pasar querría.
Para quien roba un reino, la gloria; para quien roba un burro, la horca.
A cada cerdo, le llega su sábado.
Del lobo un pelo.
Quien empieza ganando, acaba llorando.
A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo.
¿Qué mayor desconsuelo que mucho peine y poco pelo?.
El pastor ruin, por no dar un paso, tiene que dar mil.
La muerte lo mismo come cordero como carnero.
Cree en Dios pero amarra los camellos.
Quien no canea, calvea.
Cada mozo lancee su toro.
Al comer de las morcillas, ríen la madre y las hijas y al pagar, todos a llorar.