A buena mujer, poco freno basta.
La que de treinta no sacó novio, tenga el humor del demonio.
Los tres enemigos del hombre: suegra, cuñada y mujer.
Después de puta y hechicera, se torno candelera.
No todo lo que pendula cae
Ni invierno viñatero, ni en otoño sembrador.
Amor de puta y convite de mesonero, siempre cuesta dinero.
El que se acuesta con hambre, sueña con viandas.
Quien solo piensa en lo que en su vientre entra, no vale más que lo que de su vientre sale.
Un hombre, una palabra; una mujer, una carretada.
Palo de nogal, quiebra costilla, no hace señal.
Señorito de pueblo y caballo criado a hierba, puta mierda.
Nadie se muere dos veces.
La felicidad es como un león insaciable
De los celos, se engendran los cuernos.
Más dañado que agua de florero.
El dinero y los pendejos, siempre acaban separados.
Costar más el caldo que las albóndigas.
Quien no conoce de abuela, no sabe cosa buena.
Ratón que corre mucho resbala frente a la cueva.
La ciencia no es para el borrego, ni las velas son para ciego.
El tiempo es el jinete que cansa a la juventud.
Iguales, como cabo de agujeta.
Más sabe una suegra que las culebras.
Solo se puede sacar de una bolsa lo que ya está en ella.
Hay quien tiene cabeza pero no tiene gorra para ponerse, y hay quien tiene gorra pero no tiene cabeza.
No hay como la casa de uno
Las mujeres son como las veletas: solo se quedan quietas cuando se oxidan.
Casar, casar empieza bien y termina mal.
Nadie arrebañando engorda.
Ruin amigo no vale un higo.
Ir por leña y volver caliente, le ocurre a alguna gente.
Ningún tonto tira cantos a su tejado.
A los ojos del novio su novia siempre es la más bella.
Nunca cages mas de lo que comes.
Entre más viejo más cuero pero e que te cuelga.
Vino y mujer, te dan la vuelta y te ponen al revés.
Maíz comprado no engorda.
El infortunio pone a prueba a los amigos y descubre a los enemigos.
Cuando el labrador cava la huerta, más alto tiene el culo que la cabeza.
Cuando la cólera y la venganza se casan, su hija es la crueldad.
Esfuerzo de vago, barriguera rota.
Reloj y campana, muerto mañana.
No hay manjar que no empalague, ni vicio que no enfade.
Por buena que sea la cuna, mejor es la buena crianza.
A quien miedo han, lo suyo le dan.
Dios no desampara a sus hijos.
Bella por natura, hasta la sepultura.
Niño que llora, de mear se ahorra.
Haciendo de sobrino quematela al fuego y llevatela al rio.