Hacer favores, empollar traidores.
Ahorrar no es solo guardar sino saber gastar.
A la ballena todo le cabe y nada la llena.
Para presumir hay que sufrir.
Nace en la huerta lo que no siembra el hortelano.
Nadie ponga al fuego su olla vacía esperando que el vecino se la llene de carne.
Al rey muerto rey puesto.
A heredad vieja, heredero nuevo.
Oficio merdulero, criar al hijo y después al nieto.
Donde hablen, habla; donde ladren, ladra.
El pan es freno del vino.
Monja de Santa Irene, que en brazos llevas el nene.
Quien tuvo y ahorró, para la vejez guardó.
No e posible vivir con las mujeres. Ni sin las mujeres.
Hija que se casa, la casa paterna arrasa.
Lo que no va en lágrimas va en suspiros.
La risa se oye a mayor distancia que el llanto.
Vino y mujer, te ponen al revés.
Donde ajos ha, vino habrá.
Mejor es deuda vieja que pecado nuevo.
Si miras mucho atrás, a ninguna parte llegarás.
Quien con hambre se acuesta, con pan sueña.
Más matan faldas que balas.
A la garganta del perro, échale un hueso si le quieres amansar presto.
Agua que no has de beber, déjala correr.
A la luz de la vela no hay mujer fea.
Comprar al pobre, vender al rico.
Palabras melosas, siempre engañosas.
Quien entre perros camina, fornica en cualquier esquina.
Cuenta errada, no vale nada.
Te casaste, la cagaste.
La costumbre vence a la ley.
Un oportuno ?NO? es mejor que un apresurado ?Sí?.
Dice el puerco: "dame más"; dice el amo: "ya verás".
Un tonto tiene que ser vanidoso para ser suficientemente tonto.
Saber y no recordar, es lo mismo que ignorar.
Cuando la piedra ha salido de la mano, pertenece al diablo.
Lo que bien se aprende, nunca se pierde.
El río, por donde suena se vadea.
A tuerto o a derecho, nuestra casa hasta el techo.
Que cada sacristán doble por su difunto.
Huerto sin agua, casa sin tejado, mujer sin amor y marido descuidado.
Al bueno buscarás y del malo te apartarás.
La mucha tristeza es muerte lenta.
Contra la muerte no hay ley, mata al papa, mata al rey.
Cuando de cada ocho marineros siete son timoneles, el navío termina yéndose a pique.
Quien te alaba en tu presencia te censura en tu ausencia
Las bellas, más lindas son, con mera agüita y jabón.
Paciencia ofendida sale de madre enseguida.
Médicos errados, papeles mal guardados y mujeres atrevidas, quitan las vidas.