No hagas bien por el concejo, ni compres burro viejo.
Levantar la liebre para que otro la mate es disparate.
La que de treinta no sacó novio, tenga el humor del demonio.
Humo y mala cara, sacan a la gente de casa.
Las furias de Celestino, no me importan un comino.
La que de treinta no tiene novio, tiene un humor como un demonio.
No es cierto que la gente deje de perseguir sus sueños porque envejece, más bien envejece cuando deja de perseguir sus sueños.
El encanto de las cosas es que siendo tan hermosas no conocen que lo son.
La prueba de amistad más difícil es mostrar al amigo sus defectos
El ojo quiere su parte
Guagua que llora mama.
Del mirar nace el amar y del no ver el olvidar.
A quien das de yantar, no te duela dar de almorzar.
No muestres, ni al más amigo, los lunares de tu ombligo.
La verguenza, cuando sale ya no entra.
Más vuela la fama mala que la buena.
Cara más fea, la alegría la hermosea.
Antes de juzgar a una persona, camina tres lunas con sus mocasines.
Buena, por ventura; mala, por natura.
Come, que de lo yuyo comes.
Quien fuerza ventura, pierde rencura.
A la que parió harto no la engaña un parto.
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
Quien mucho se baja, el culo enseña.
pajero como tenedor de oveja.
Sábele bien y hácele mal a mi borriquito hoja de nogal.
El buey tira del arado, más no de su agrado.
A la mujer y a la gata, no les lleves la contraria.
El que de la ira se deja vencer, se expone a perder.
Burlas suaves traen burlas graves.
Cuando llega el buen sentido el amor envejece
O bien no emprender nada, o bien asombrar a todo el mundo con cuanto emprende.
Virtud da la vida y el vicio la quita.
Inclinar la balanza.
El amor es más agresivo que el odio
El amor da al necio osadía y entendimiento.
Joya en una fea, la adorna pero no la hermosea.
Asno que entra en dehesa ajena, volverá cargado de caleña.
¿Por qué usar veneno si puedes matar con miel?
A enemigo que huye, puente de plata.
Tienes más cara que un saco perras.
Espada y mujer, ni darlas a ver.
Cuidado con la adulación
El mal hablar es semilla del mal obrar.
Amor de madre, ni la nieve lo hace enfriar.
Madre es la que cría, no la que pare.
Guárdate de robar al oprimido y de robar al incapacitado. No hurtes la palabra del anciano. Al que obra mal, su orilla del río lo abandona, y su crecida le arrebata; el trueno es fuerte y los cocodrilos perversos.
Cuando a Roma fueres, haz como vieres.
El ojo del amante descubre una diosa en su amada
Tentar la huevera a las gallinas