La víbora y la mujer tienen la ponzoña en la boca.
Lo mal vendido hace perder lo bien adquirido.
Haré, haré, más vale un toma que dos te daré.
El que pide en exceso, le dan lo que envuelve al queso.
Al mal cocinero le estorban hasta las cucharas.
Dios mío: ¡quítame lo pobre!, que lo feo se me quita con dinero.
Comamos lo tuyo, bueno y santo, que de lo mío no tengo hambre.
No tengan miedo que yo estoy temblando.
Más vale ser desconfiado, que amanecer engañado.
A donde entra mucho vino todos los vicios hacen camino.
Haz turismo invadiendo un país.
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.
El mal llama al mal.
Fácil es criticar y difícil obrar.
La mujer hermosa es peligrosa.
El dar es honor; el pedir, dolor.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
A amante que no es osado, dale de lado.
Hija que se casa, la casa paterna arrasa.
El que con tontos anda es por sacarles la pasta.
Dañada una pera, dañadas sus compañeras.
El inferior pecha lo que el superior pega.
No muerdas la mano que te da de comer.
Quién retozó de soltera, no diga nada de la ajena.
Entre padres e hijos no metas los hocicos.
Lo único que aumenta cuando lo das a otros es el amor.
Ni puta seas, y hagas las semejas.
Hacer bien donde no es agradecido es bien perdido.
El que las hace, las imagina.
Pasión tapa los ojos a la razón.
El que viejo se casa, mal lo pasa.
Fía poco, del que tiene horror al mosto.
No porque ande pa delante, deja de ser ignorante.
Garganta de aduladores, sepulcro abierto
Con beatas y beatos, mucha vista y poco trato.
Cinco: por el culo te la hinco.
Cuidados ajenos, matan al asno.
Madre, ¿qué cosa es casar?. Hija: hilar, parir y llorar.
Hay amores que matan.
Quien recurre a poco saber obtiene un mal parecer
Amigo de todos, loco con todos
¿Quieres comer a costa de otros?. Hazte el tonto.
El que al pedir abusa, a cambio recibe una excusa.
Quien viste de harapos en un país donde todos van desnudos, será tomado por loco.
El que canea, no calvea.
Donde reina la mujer, el diablo es primer ministro.
Han comenzado una disputa que el diablo ya no les dejará terminar.
Estas si que son piernas, que no las de mi mujer; y eran las mesmas.
A virgo perdido nunca falta marido.
Quien el incendio busca o se quema o se chamusca.