Fiado has, tu pagarás.
Quien tiene prisa en el amor tiene prisa en el odio
No bebas agua; que te emplazarán los bueyes.
Maridos que lejos se ausentan, cornamentan.
De hombres es errar y de bestias porfiar.
Más te sacará del apuro un real tuyo que un duro del vecino.
Bienes y males, a la cara salen.
Zanja tu cuestión por albedrío de buen varón.
El que depende de otro come mal y cena peor.
Costumbre mala, desterrarla.
El pan bien escardado hinche la troja a su amo.
No lastimes a los demás con lo que te causa dolor a ti mismo.
Vivir prevenidos, es de buen sentido.
Yo que no duermo, a todos doy mal sueño.
Acoge lo provechoso y no admitas lo dañoso.
Nadie aprecia el bien que tiene, mientras que no lo enajene.
Antes de que te cases, mira lo que haces, que no es mal que así desates.
Favores harás, y te arrepentirás.
Teta de noviciado.
Más le quiero mozo y pobre que no viejo que se doble.
No hagas a otros lo que no quieres que hagan contigo.
Culpa no tiene quien hace lo que debe.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.
Favores: quien menos los merece, menos lo agradece.
Hacerle a uno la pascua.
Amor sin celos, no lo dan los cielos.
Castigo de uno, escarmiento de muchos.
La suerte de la fea, la bonita la quisiera.
El que a feo ama, bonito lo ve.
Moza reidora, o puta o habladora.
Ningún amigo como un hermano, ningún enemigo como un hermano.
A los ojos que aman no les avergüenza mirar
Bien convida, quien prestó bebe.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
A buena fe y sin mal engaño, para mi quiero el provecho y para ti el daño.
Zorra que duerme, en lo flaca se le parece.
A fácil perdón, frecuente ladrón.
Vida del campo, o para tonto, o para Santo.
El que está en la aceña, muele; que el otro va y viene.
Gozar al pedir, al pagar sufrir.
Zapato que aprieta, no me peta.
Bella por fuera, triste por dentro
No ser escaparate de nadie.
Cabra por viña, peor es que tiña.
El que escupe para arriba, le cae la saliva en la cara
Un abismo llama a otro y un pecado a otro pecado.
Al mal torero, hasta los cuernos le molestan.
Del monte sale, con que se arde.
Cuando en casa engorda la moza, y al cuerpo el bazo, y al rey la bolsa, mal anda la cosa.