Quien al cielo escupe, en su cara repercute.
Sacar del horado la culebra con la mano ajena.
El ojo del amo hace más que sus manos.
Fruta de locos, míranla muchos y gózanla pocos.
Dama tocada, dama jugada.
A la mala hilandera, la rueca le hace dentera.
Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
Cada abeja vive en su colmena y no se mete en la ajena.
A grandes males, grandes enfermos.
Dádiva forzada no merece gracias.
Pariente que no me luzca, un rayo que lo desmenuzca.
Una espina en el ojo.
El interés mata la amistad
Su ladrido es peor que un mordisco
La verdad no peca pero incomoda.
Huele peor el pedo ajeno que el propio.
El que me hace más bien de lo que suele, o engañado me ha o engañarme quiere.
Abundancia y soberbia andan en pareja.
Quien tiene enemigos, no duerma, que hasta el escarabajo del águila se venga.
Quien sabe adular sabe calumniar.
¿Riñen los amos?. Mal augurio para los criados.
El que a pueblo extraño va a enamorar, va a que lo engañen o a engañar.
Mediando el dinero entre dos amigos, los hace enemigos.
Dando dando, palomita volando.
Parecer uña y carne.
¡Qué cosa linda sería hurtar, si fuera por los cintos que colgaran!
Cada cual ama a su igual y siente su bien y su mal.
El que no agradece, al diablo se parece.
La avaricia es la pobreza de los ricos.
Quien con verde se atreve, por guapa se tiene.
Quien más tiene, menos suelta.
Si quieres saber de verdad qué piensa de ti tu vecino, riñe con él.
Reyes y mujeres no agradecen.
A canto de pájaro y a gracia de niño no invites a ningún amigo.
Más fea que un carro por debajo.
Maldición, y pulgón, y potra, y sabañón, en tal compañón.
De ésta me saque Dios, que en otra no me meteré yo.
Estando el diablo ocioso, se metió a chismoso.
Aburrimiento y nervios son contagiosos
Con esos amigos, ¿para qué enemigos?.
Porque un borrico te dé una coz, ¿vas tú a darle dos?.
A quien miedo han, lo suyo le dan.
Corderica mansa mama a su madre y a la ajena.
Te has puesto como un choto con dos madres.
Viuda que no se consuela, será por pobre o por fea.
Suegra, nuera y yerno, la antesala del infierno.
El amo imprudente hace al mozo negligente.
Jugar vive pared en medio del hurtar.
Ajo que del hornillo salta, al diablo vaya.
Cuando un ruin se va, dos vienen en su lugar.