Al amigo pélale el higo, al enemigo, el melocotón
Sol madrugador y cura callejero, ni el sol calentará mucho ni el cura será bueno.
Al comer, al tajadero, al cargar, al cabestrero.
A borrico desconocido, no le toques la oreja.
No hay mejor reloj ni campana, que comer cuando da la gana.
Asno que entra en dehesa ajena, volverá cargado de caleña.
Castillo apercibido no es sorprendido.
Tripas llevan pies, que no pies a tripas.
Palabras buenas abrirán puertas de hierro.
En sí toma buena doctrina el que en cabeza ajena se castiga.
Zanja tu cuestión por albedrío de buen varón.
Por San Andrés mata tu res, chica, grande o como es.
Dos buenos amigos en pleito acabaron, y cagajón para los abogados y el escribano.
Quien dice lo verdadero, no peca por embustero.
De casta le viene al galgo.
La mujer que buen pedo suelta, no puede ser sino desenvuelta.
Junta lo bueno con lo malo, y malo se volverá todo ello.
Hasta el "vivo" más ufano, cae a veces de marrano.
El pez grande se come al chico.
Le sacan punta a una bola de billar.
Casa que al amanecer no está abierta, es colmena muerta.
Atiende más a la mirada del sabio que al discurso del necio.
Quien fía su mujer a un amigo, en la frente le saldrá el castigo.
Hacerse el de la oreja mocha.
Buena cuenta es toma y daca, y todas las demás, caca.
Quien se pone ropa ajena, no puede decir que estrena.
El sordo no oye, pero bien que compone.
De pequeña pelea nace muy gran rencor.
Guay de gachas, a tal hora comidas y con punta de alfiler.
Engordar para morir es mal vivir.
Una cabra no puede llevar la cola de otra cabra.
Al pobre le faltan muchas cosas; al avaro, todas.
Cuando el río no hace ruido, o no lleva agua o va muy crecido.
Cruz y raya, para que me vaya.
Los pájaros escuchan las palabras del día y las ratas las palabras de noche.
La contradicción es la sal del pensamiento
El vino y la mujer, el juicio hacen perder.
Está más entristecido, que mico recién cogido.
La envidia puede herir a lo que se tiene; pero no a lo que se es.
Refrán es, verdadero, que quien sirve más, vale menos.
Como suena a copla, tu me la soplas.
Los refranes de los viejitos son evangelios chiquitos
El gallo donde canta come.
Els lladres grans enforquen als petits.
Mandar quiero, aunque sea en un gallinero.
Espada toledana y broquel barcelonés; puta valenciana y rufián cordobés.
La venganza no es buena mata el alma y la envenena.
Gaviota hacia tierra, marinero a la mierda.
El buey solo bien se lame.
Carretera que bien empieza, con baches acaba.