Andar y callar, eso es negociar.
La arruga es viejera, la cana embustera.
Los hombres son como los caracoles que con el buen tiemposalen de la concha y con el malo se esconden en ella
Sarna con gusto no pica.
Bueno es caer para más valer.
La mujer sabía edifica su casa; más la necia con sus manos la derriba.
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
Otra cosa es con guitarra
Va que ha (te vas a quedar, frase dicha por los "abuelos" a los cabos al finalizar la mili).
El torpe caminador, anda mal y acaba peor.
Pecado callado, medio perdonado.
Arrimarse a la boca del lobo es de hombre bobo.
Te has puesto como un choto con dos madres.
Más sabe el diablo por viejo que por diablo.
La lengua no es de acero, pero corta.
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
Aunque suegro sea bueno, no quiero perro con cencerro.
Es demasiado necio para ser loco.
Cuando la lengua se sale de madre, ¡adiós padre!.
No expongas a tu amigo a las iras de tu enemigo
Agua enferma, ni embeoda ni endeuda.
Las boñigas de los caballos no son higos
Para no hacer de marrano, culo en tierra y plata en mano.
Para cazar chirulís, hay que tener chirulís en la trampa
La carne en calceta que la coma quien la meta.
Si el camello pudiera verse la joroba, se caería al suelo de vergüenza
El más cuerdo, más callado.
Ser pobre como si hubiera sido lavado.
Quien tras el caldo no bebe, no sabe lo que se pierde.
El juego de la correhuela, cátale dentro y cátale fuera.
Hay que saber tantas cosas como el ano de la gallina.
Más peligroso que chocolate crudo.
Carta cortés, cada dos renglones, mentiras tres.
Escucha a tus enemigos que son los primeros en notar tus errores.
Haces mal, espera otro tal.
Una espina en el ojo.
Mear claro y recio deja al médico por necio.
Desconfiad de la mujer que habla de su virtud y del hombre que habla de su honestidad.
Aún no es alcalde y ya quiere comer de balde.
Dios castiga, pero no ha palo.
¡A la mierda! (Fernando Fernan Gomez).
A otro perro con ese hueso.
Del escuchar procede la sabiduría, y del hablar el arrepentimiento.
Los cántaros que más suenan son aquellos que están vacíos.
Abriles y condes, los más traidores.
La contrición del pecado, no repara el mal causado.
Es mejor que digan: “Por aquí corrió”, que no “Aquí quedó.”.
A quien das de yantar, no te duela dar de almorzar.
El vendedor de habas siempre dice que cuecen bien.
Intelecto apretado discurre que rabia.