El que tiene un vicio, si no se mea en la puerta se mea en el quicio.
¿Por qué nos quejamos de que un árbol salga torcido cuando, en nuestras calles hay personas torcidas?
Es de sabios preguntar y de tontos el callar.
Riñen las comadres y dícense las verdades.
El que está bien no para hasta que se pone mal.
Cavas tu tumba con los dientes.
La vida es una barca, dijo Calderón de la Mierda.
Pisar mierda trae buena suerte
La que está para condenarse, desde chiquita no reza.
Buena mula, mala bestia.
Casa de capellán, la peor del lugar.
Don sin Din, gilipollas en latín.
Entiende bien la dicción, antes de armar discusión.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
Vecina de portal, gallina de corral.
Tira más pelo de coño que calabrote de marinero.
Pajarico que escucha el reclamo, escucha su daño.
No hay mujer por buena que sea, que cuando mea no se pea.
Las malas nuevas siempre son ciertas.
Es más cargante que tener una pulga en la oreja.
Serio como perro en bote.
Ladran, pues cabalgo.
No falta de que reirse.
Fácil es reprender la vida ajena, para quien no la tiene buena.
A chico mal, gran trapo.
Escarba la graja, mal para su casa.
De los tuyos hablarás, pero no oirás.
Burla con daño, no cumple el año.
Pelean los toros, y mal para las ramas.
Nadie hable mal del día hasta que la noche llegue.
Dar la soguilla para sacar la vaquilla.
El que come y canta, tiene los enemigos en la garganta.
En arca abierta, el justo peca.
Quien mucho habla, a ninguno escucha.
Ni fíes mujer a fraile, ni barajes con alcalde.
A dinero en calderilla, poca y mala musiquilla.
Acertó a mear el buey en la calabaza.
Las palabras se cogen, de quien las dice.
Costar más el caldo que las albóndigas.
Ni con cada mal al físico, ni con cada pleito al letrado, ni con cada sed al jarro.
Músico pagado no toca bien.
Del falso bien viene el auténtico mal
Los labios del justo destilan bondad; de la boca del malvado brota perversidad.
Harto da quien da lo que tiene.
La aguja en el dedo hace mal, pero no en el dedal.
El gallo que ya no canta, está mal de la garganta.
Más daña un mal enemigo que aprovecha un buen amigo.
Al mal año, entra nadando.
El mal del cornudo, él no lo sabe y sábelo todo el mundo.
El cuerdo en cabeza ajena escarmienta.