Más vale que la bolsa sienta el dolor que no el corazón.
Pereza no alza cabeza.
Al mal encuentro, darle de mano y mudar asiento.
Poco dinero, poco sermón.
Al niño que llora le dan pecho.
No hay mula que no patee, ni mujer que no lo de.
El que a cuarenta no atina y a cincuenta no adivina, a setenta desatina.
Con razón decía Serafín, que el trabajo no tiene fin.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
Nunca faltara un tiesto para una buena mierda.
Hijo descalostrado, medio criado.
Una van de cal y otra van de arena.
Se tragó el mate con bombilla y todo.
Bautizar es dar nombre, menos al vino que se lo quita.
Días que pasan de enero, ajos que pierde el ajero.
A fuerza de palos, como borrico de yesero.
Con tal de que se vaya, aunque le vaya bien.
No comas judías cuando hayas de andar entre gente de cortesía.
Una cosa es ser sincero, y otra cosa ser grosero.
Mejor un amigo con siete pecados que un extraño
Arroz pasado, arroz tirado.
El que se fue a Barranco perdió su banco!
Cita de uno de los "Proverbios y Cantares" de Antonio Machado
Encaja como pedrada en ojo de boticario.
Al gorrino y al melón, calor.
El que apurado vive, apurado muere.
Sospechar y temer, enemigos del placer.
Sol madrugador y hombre callejero, no los quiero.
La risa va por barrios.
Odios de mortales no deben ser inmortales.
Mediando el dinero entre dos amigos, los hace enemigos.
Quien se dispone a declarar la verdad, deberá tener ya plantado su pie en el estribo de su cabalgadura.
Bien sabe lo que dice el que pan pide.
Al hambre no hay pan negro.
Es de bien nacido ser agradecido
El mochuelo le dijo al gorrión, que tenía un cabezón.
Quien el padre tiene alcalde, seguro va a juicio.
Cada puerta va bien en su quicio, y cada uno en su oficio.
Al revés te lo digo, para que me entiendas.
Los infortunios que no pueden evitarse, deben endulzarse.
Es de sabios, cambiar de opinión.
A la sierra, ni dueña ni cigüeña.
Aunque la dulzura halaga, la mucha miel empalaga.
No es bello lo que cuesta mucho, pero cuesta mucho aquello que es bello
Al perro más desmedrado dan el mejor bocado.
Solamente los imbéciles no cambian de opinión
Es por bondad de corazón por lo que el cangrejo rechazó que Dios le fabricara una cabeza.
Al viejo no le falta que contar, ni al sol ni al hogar.
Por Santa Catalina, respigos y sardinas.
La gallina vieja es la que hace mejor caldo.