Al que de ajeno se viste, en la calle lo desnudan.
Chapucea el chapucero, mala obra por buen dinero.
De puta a puta, taconazo.
A persona lisonjera, ni oírla siquiera.
Gente de navaja, poco trabaja.
El avaro carece tanto de lo que tiene como de lo que no tiene.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
Quien el padre tiene alcalde, seguro va a juicio.
Le dieron gato por liebre.
Hombre osado, bien afortunado.
Mucha carne para tan poco Gato.
Presto rico, presto pobre.
Al mal trabajador no le viene bien ningún azadón.
No caga el asno tan hondo, que no suba el husmo en somo.
Quien dice su secreto, de libre que era se hace siervo.
Si bien canta el abad, no le va en zaga el monacillo.
La ley pareja no es dura.
La honestidad es un vestido de oro
De joven maromero y de viejo payaso.
Bueno de asar, duro de pelar.
Quien con su navaja se capa, buenos cojones se deja.
Justo peca en arca abierta.
La justicia de Enero es rigurosa, más llegando Febrero, ya es otra cosa.
A pesar de ser tan pollo, tengo más plumas que un gallo.
Más tiran nalgas en lecho que bueyes en barbecho.
Amistad entre desiguales, uno es señor y el otro el servidor.
El que jura miente.
El hombre como el oso, cuanto más feo, más hermoso.
No hay ladrón sin encubridor.
La mentira es animal de quinta vida.
Asno que entra en dehesa ajena, volverá cargado de caleña.
Más vale ruin asno que estar sin él.
Cuando se emborracha un pobre, ¡que borrachón!; pero si se emborracha un rico, ¡qué graciosón!.
Mucho hijo puta con cara de conejo.
A cabo de rato, Andújar.
Irse con la capa al toro, no es para todos.
El viejo en su tierra y el mozo en la ajena miente de igual manera.
Un diablo bien vestido, por un ángel es tenido.
Con beatas y beatos, mucha vista y poco trato.
A su costa aprende el necio, y a costa del necio el cuerdo.
El barbecho de enero hace a su amo caballero.
Ni moza de mesonero, ni saco de carbonero hay sin agujero.
De mercader a ladrón, un escalón.
Cambio de costumes al viejo cuéstale el pellejo.
Aún no ha salido del cascarón y ya tiene espolón.
Atáscate, que hay lodo.
El jornal del pobrete, por la puerta entra y se va por el retrete.
El que no tiene cabeza, tiene lomo.
El asno solo en la muerte halla descanso.
En los labios del prudente hay sabiduría; en la espalda del falto de juicio, solo garrotazos.