El amor es como el fútbol: hay que saber tirar.
Huerta sin agua, y mujer sin amor, no sé qué será peor.
A mucho amor, mucho perdón.
Tanto le alabas que nunca acabas.
El amor es de las jóvenes y el chismorreo de las viejas
El vino de cepas viejas calienta hasta las orejas.
Guárdate del amor que te mira los bolsillos
El oficio quita el vicio.
No dejes para mañana comida, hembra o vino.
A la vejez, dinero y mujer.
Agua de mañana y concejo de tarde, no es durable.
Naipes, mujeres y vino, sacan al hombre de tino y lo llevan por el mal camino.
Alegría amagada, candela apagada.
Amagar y no dar es apuntar y no tirar.
Del mirar nace el amar y del no ver el olvidar.
De viña bien estiercolada a vendimia redoblada.
Agua trae en el cuerpo luna con cerco.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
A barba moza, vergüenza poca.
Niño feito, pega morta. Nido hecho, urraca muerta.
No digas de este agua no beberé, por turbia que baje el agua mayor puede ser la sed.
Si no tienes a alguien en la casa de los ídolos, no beberás leche de coco
Nadie sabe de la sed con que otro bebe.
No alabes el día hasta que haya llegado la tarde; no alabes a una mujer hasta su pira; no alabes una espada hasta haberla probado; no alabes a una doncella hasta que se haya casado; no alabes el hielo hasta haberlo cruzado; no alabes la cerveza hasta haberla bebido.
El sueño quita el hambre.
Afición que más daña que aprovecha, enseguida se desecha.
Ansias de grandeza y amistad no están nunca en sociedad
Fantasía tras fantasía, y la barriga vacía.
O todos moros o todos cristianos.
Bachiller en medicina, confunde el vino con la orina.
Chupar de la teta.
Una gota de sangre vale más que cien litros de amor.
Dar a luz rejuvenece, criar es lo que envejece.
Indio comido indio ido.
A cántaro roto, otro al puesto.
Más pija que el Don Bosco.
Quien no ama no vive
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
Cuatro cosas hay que en darlas está su valer: el dinero, el placer, el saber y el coño de la mujer.
Antes de conocer bien a un amigo conviene haber comido mucha sal con él
Si los deseos fueran caballos, los mendigos se desbocarían.
Gula y vanidad, crecen con la edad.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
De casa del abad, comer y llevar.
Como quien no quiere la cosa, y la cosa queriendo.
Oveja harta de su rabo se espanta.
Vos contento y yo pagada, venid a menudo a casa.
Caliente la comida y fría la bebida. Porque para ser sanas deben ser así.
La constancia es la mayor de las quimeras del amor
El amor puro es mejor con algo de puro amor.