Amor nuevo, olvida el primero.
Quien se acuesta con niños, amanece meado.
De petaca ajena, la mano se llena.
Salir junto con pegado.
Quien se casa, casa quiere.
Los celos son una pasión vulgar; son algo desconocido entre las personas de alta cuna
Si la Semana Santa marcea, hambre o muerte andea.
Vino puro y ajo crudo, hacen andar al mozo agudo.
Un traguillo de vino de cuando en cuando, y vamos tirando.
Al que bebe vino le huele el hocico.
Cuando la liaga florece, el hambre crece.
En casa del jugador loco, la alegría dura poco.
Lo único que aumenta cuando lo das a otros es el amor.
A todo se acostumbra uno en esta vida, menos a no comer.
Quien la gana sufre, quien lo encuentra goza.
Cuanto más se ama menos se conoce
Prefiero vestir santos que desvestir borrachos.
En casa llena el loco no se apena.
Para amar es la cosa más segura buen trato, verde edad, limpia hermosura.
El que se acuesta con niños, se levanta meado.
Entre dos que se quieren con uno que coma basta [y ese que sea yo].
Con caracoles, higos y brevas, agua no bebas.
El que se casa, quiere casa.
Demasiadas velas provocan el incendio de la iglesia
El amor de la mujer, en la ropa del marido se echa a ver.
El vino peleón, tomarlo en jarro o en porrón.
Comer, besar y rascar, es solamente empezar.
Calienta más el amor que mil fuegos
Nunca faltara un tiesto para una buena mierda.
Al amor, como a una cerámica, cuando se rompe, aunque se reconstruya, se le conocen las cicatrices.
El amor es eterno, mientras dura.
El que come y canta loco se levanta.
De amores el primero, de lunas las de enero.
Pan y vino andan camino.
No hay mejor condimento que el hambre.
En Marzo los almendros en flor y los mozos en amor.
Lo que más se quiere, presto se pierde.
Oficio, bueno o malo, da de comer al amo.
Los celos son el gusano del amor.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
Los casados, casa quieren.
Al pan pan y al vino vino.
El amor existe tanto bajo la lana como bajo la seda
Más discurre un enamorado que cien abogados.
Flor temprana fruto no grana.
El vino desde que lo pisaron, por huir de los pies se sube a la cabeza.
La mujer llora antes del matrimonio, el hombre después.
El hacer bien a un bellaco, es guardar agua en un saco.
Quien ha disfrutado de lo mejor del amor no se conforma ya con el resto
Nunca con menores, entables amores.