El alma está no donde vive sino donde ama.
O llueve o apedrea, o nuestra moza se mea.
Aburrimiento y nervios son contagiosos
Tu colmenar no catar, hasta no vendimiar.
Agua de mañana, o mucha o nada.
El que nunca tiene y llega a tener loco se quiere volver.
Casado, pero no capado.
Amor, amor, malo el principio y el fin peor.
Boda mojada, novia afortunada.
Llegar y besar el santo.
A la col, tocino; y al tocino, vino.
Cuando todo ha pasado, solo la verdad y el honor permanecen.
Los amantes que se pelean, se adoran
Bautizar es dar nombre, menos al vino que se lo quita.
El amor que se alimenta de regalos siempre tiene hambre.
Bebe vino y come queso y llegarás a viejo.
Con pan y vino, se anda el camino.
El amor es una extraña criatura dulce y absurda que se alimenta de fantasía y muere de saciedad
Arandino, borracho fino.
Mande la razón y obedezca la pasión.
Amigo ambiguo vale por dos enemigos
Más vale ir harto a misa, que ayuno a vísperas.
Ni amor reanudado ni chocolate recalentado.
Para todo perdido, algo agarrado.
¿Tienes té y vino? Tus amigos serán numerosos
Susto meado mejor que sangrado.
Amar no es solamente querer, es sobre todo comprender.
Dando y tomando, no cabe engaño.
Quien se vanagloria de un vicio lo hace de todos
El buen vino de ha de beber en cristal fino.
Quien mucho desea, mucho teme.
Cava, cava y encontrarás agua.
Agua de enero, hasta la hoz tiene tempero.
Qué bien canta María después de la comida.
La avaricia es como el fuego, cuando más leña se pone, más arde.
¿De qué sirve Querer ? ... Para luego Perder.
Una cosa es el amor y el negocio es otra cosa.
El que come y canta, pronto se atraganta.
Al hombre harto, las cerezas le amargan.
Amaos los unos a los otros, como la vaca ama a su ternero.
Es agua derramada.
Pasada la riña fiera, queda sangre en la gallera.
Carne de cochino, pide vino.
Pan de hoy, carne de ayer y vino de antaño y vivirás sano.
A la leche, nada le eches; pero le dice la leche al aguardiente: ¡déjate caer, valiente!.
La alegría intensa es cosa seria
Tu viña preciada, entrando Marzo labrada.
No le falte tabaco ni vino a quien hace camino.
Ese no necesita sardinas para beber vino.
Por San Mateo, la vendimia arreo.