Dame un pez y cenaré esta noche, enséñame a pescar y cenaré siempre.
La belleza y lozanía, son flores de un solo día.
Procura siempre vivir como quien ha de morir.
Cada ollero alaba su puchero.
Belleza es riqueza, o por ella empieza.
Le pedí a Dios todo para gozar la vida, Él me dio vida para gozarlo todo.
Las dichas no vienen a pares; una desgracia no llega sola.
Contigo me entierren, que me entiendes.
Salud perdida, salud gemida.
Por el becerro se amansa la vaca
Bebo poco, más quierolo bueno.
Caballo manso, tira a malo; mujer coqueta tira a puta; hombre bueno tira a pendejo.
Bolsa que mucho clama, pronto se acaba.
La envidia sigue al mérito, como la sombra al cuerpo.
Al asno no pidas lana.
Casamiento santo sin capa él y ella sin manto.
La mano que no puedes morder, bésala.
Dios ayuda, a los que se ayudan.
La gente se arregla todos los días el cabello, ¿por qué no el corazón?.
El melón y la mujer, difíciles son de entender.
Disfruta solo los placeres del momento.
Si prometes y no das, mal vas.
Se puede vivir sin un hermano, pero no sin un amigo.
Ayer me negó un bocado, pero hoy me pide prestado.
En este mundo jodido el hijo regaña al padre y la mujer al marido.
Manos besa el hombre, que querría ver cortadas.
Al pobre el sol se lo come.
Lo bien aprendido, nunca es perdido.
No te fíes de mujer, ni de mula de alquiler.
El corazón en paz ve una fiesta en todas las aldeas.
A caballo regalado, no se le ve colmillo.
Amistades que son ciertas mantienen las puertas abiertas.
Besos a menudo mensajeros son del culo.
La imagen de la amistad es la verdad
Ese te quiere bien, te hace llorar.
De esta vida sacarás lo que disfrutes nada más.
El pez que busca el anzuelo busca su duelo.
Quien en ti se fía, no le engañes.
Los compañeros de cama se escogen de día
Se coge antes a un cojo, que a un mentiroso.
Al pobre le faltan muchas cosas; al avaro, todas.
En la felicidad razón, en la infelicidad paciencia
La esperanza es como el azúcar en el té. Aunque es muy poca, todo lo endulza.
Dame en qué elegir y me darás qué sufrir.
Si los deseos fueran caballos, los mendigos se desbocarían.
No hay moza fea ni moneda de oro que tosca sea.
Tan sano es el trabajo, como en la sopa el ajo.
Mujer hermosa, mujer que llora, sus males aminora.
Quien te administra, a tu costa se suministra.
Comer fruta, hablar puta, leer carta, bien se puede hacer en la plaza.