Al que tiene mujer hermosa, finca en frontera o viña en carretera, nunca le faltará guerra.
Los verdaderos amigos son los que tenemos en el bolsillo
A ninguno le da pena, comer cosita buena.
Mal ajeno es ruin consuelo.
Más mato la gula que la espada.
Tienes que tener cuidado con lo que pides porque te lo pueden dar.
Todo se pega, menos la hermosura.
Corazón cobarde no conquista damas ni ciudades.
Más vale dar que la carga llevar.
Un momento puede hacernos infelices para siempre
Comprar al pobre, vender al rico.
Nadie perdona que le hagan un favor.
El ingrato por un favor, coces cuatro.
De la mujer, del tiempo y la mar, poco hay que fiar.
La cultura es como el azúcar; aunque haya poca da dulzor.
A chico caudal, mala ganancia.
Un diablo bien vestido, por un ángel es tenido.
De tu dinero sé tú mismo el cajero.
Bromas pesadas solo al que las da le agradan.
Del falso bien viene el auténtico mal
Del bueno se abusa y al malo se le atusa.
Campo bien regado, campo preñado.
La adulación es como la sombra no nos hace ni más grande ni más pequeño.
El que tiene salud es rico.
Quien bien tiene y mal escoge, si sale mal que no se enoje.
Cuando el ama no está en casa, las ollas están sin asa.
Del que tiene dineros suenan bien hasta los pedos.
Caridad buena, la que empieza por mi casa y no por la ajena.
El que busca halla, y a veces, lo que no pensaba.
La letra, con sangre entra.
Esto esta hecho nomás a que aguante entrega.
El vulgo es necio y pues lo paga, es justo hablarle en necio para darle gusto.
Quien bien hace a su enemigo, a Dios tendrá por amigo.
La ofensa se olvida en una noche, el beneficio en un día
El trabajo es bendito; por eso ni se toca.
Siempre pide de más, para que no te den de menos.
Con gente mal criada, nada.
Según es el dinero, es el meneo.
Piensa con menos emociones y vivirás largos días.
Cuando dos pleitean, un tercero se aprovecha.
Mal que se comunica, si no cura, se alivia.
El melón y el casamiento ha de ser acertamiento.
La esperanza alegra el alma.
Quien casa una hija, gana un hijo.
A la mujer y al viento, pocas veces y con tiento.
Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán. Proverbios 3:1-2
Tanto ganado, tanto gastado.
Esperar salud en muerte ajena es condena.
El hombre no vale por lo que tiene sino por lo que es.
Por lo que uno tira, otro suspira.