Jornal adelantado, brazos quebrados.
La felicidad, como el arco iris, no se ve nunca sobre la casa propia, sino solo sobre la ajena.
Aunque la dulzura halaga, la mucha miel empalaga.
Despacito y buena letra, el hacer las cosas bien importa más que el hacerlas.
El pan comido, hace al que lo da amigo.
No te fíes de la fortuna, mira que es como la luna.
Amigo que no da, poco me importa ya.
Hay tres cosas que no se pueden ocultar: el humo, el amor y un camellero con su camello por el desierto.
Muy pronto te cansados y en un año te amansarás.
Más vale libertad con pobreza, que prisión con riquezas.
Se recuerdan los besos prometidos y se olvidan los besos recibidos
La buena educación es de quien la otorga, no de quien la recibe.
Nobleza, obliga; y agradecimiento liga.
No e posible vivir con las mujeres. Ni sin las mujeres.
Agua trae en el cuerpo luna con cerco.
Bien a bien o mal a mal, llena tu costal.
Frío hace, no me place; pan caliente bien me sabe y a la lumbre bien me huelgo y en la cama bien me extiendo: moza lozana, conmigo en la cama.
Boca con boca se desboca.
El que al pedir abusa, a cambio recibe una excusa.
El dinero diario, es necesario.
Honra sin provecho no duerma bajo mi techo.
El ojo del amo engorda al caballo.
A más vivir, más sufrir.
Al pobre no hay bien que no le falte ni mal que no le sobre.
Buen corazón quebranta mala ventura.
Pa' chulo yo y pa' puta mi mujer.
Al amigo con su vicio.
El matrimonio es como el framboyán, primero vienen las flores y después vienen las vainas.
Del mal pagador, siquiera en pajas.
Sé amigo de tus amigos. Responde a un regalo con otro regalo, a una sonrisa con otra sonrisa y a una mentira como si no la hubieras escuchado.
Amistad pasajera nunca es verdadera.
Con la misma vara que midas serás medido.
Cuando viene el bien, mételo en tu casa.
Todo lo bueno o es pecado o engordaTodo lo que brilla no es oro
Cuando el pastor pierde la oveja, paga con la pelleja.
Esto vale lo que un ojo de la cara.
Salud y pesetas y lo demás son puñetas.
Cuenta tu pena a quien sabe de ella.
Tanto se pierde por carta de más como por carta de menos.
Repara en la casa ajena, y hallarás chica tu pena.
El que da sin que le pidan, pretende sin que le ofrezcan.
Dos que se quieran con uno que coma basta.
De lo perdido, lo que aparezca.
Eres guapo, joven y con dinero, ¿qué más quieres, Baldomero?.
Amigo reconciliado, doble enemigo
El que siembra en tierra ajena, hasta la semilla pierde.
Alábate cesto, que venderte quiero.
Dale al diablo lo que es suyo: lujuria, envidia y orgullo.
Se van con quien, las cartas y las mujeres.
Dame para elegir y me darás para sufrir.