Hombre chiquitín, bailarín y mentirosín.
Ojo por ojo y diente por diente.
Quien tiene un criado, tiene un criado; quien tiene dos, tiene medio; quien tiene tres, ninguno.
Quien ha probado un buen pez, quiere comerlo otra vez.
A llorar al cuartito.
Más vale amenaza de necio, que abrazo de traidor.
Idos los ladrones se toman mil precauciones.
Vive tu vida y no la de los demás.
Año bisiesto, echan en ganados el resto.
El que se viste con lo ajeno, en la calle lo desnudan.
Una huésped llega con diez bendiciones, come una y deja nueve.
De bobos y bobas se hinchan las bodas.
El día tiene ojos, la noche tiene oídos.
Amor, amor, malo el principio y el fin peor.
Refranes que no sean verdaderos, y Febreros que no sean locos, pocos.
Deuda real, se cobra tarde y mal.
Beso, queso y vino espeso.
Primero, pensar y después, hablar.
Prestar a nunca cobrar, llámale dar.
No basta con que yo triunfe. Los demás deben fracasar
Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán. Proverbios 3:1-2
Coser y hacer albardas, todo es dar puntadas.
Poco y entre zarzas.
Llegar al humo de las velas.
Al hierro el orín y la envidia al ruin.
A Roma por todo.
La felicidad no reside en las cosas sino en el hombre
Calvo vendrá que calvo me hará.
Cómplice y asesino van por igual camino.
No confíes a otro lo que puedas hacer por ti mismo.
El que pide lo justo, recibe migajas.
No son hombres todos los que mean en la pared.
A buen bosque vas por leña.
Mañana de expectacion tarde de decepcion.
Quien en un año quiere ser rico, al medio le ahorcan.
Cuando soplan vientos de cambio, algunos constryen muros, otros molinos.
La tercera es la vencida"
Quien te ha visto y quien te ve.
Cuñada y suegra, ni de barro buenas.
A río revuelto, ganancia de pescadores.
Mal agüero, antes las berzas que el granero.
Pan, uvas y queso; saben a beso.
Hay que arar con los bueyes que se tenga.
Abad, judío y madona, jamás perdonan.
Quien roba una vez, roba diez.
Ninguno do otros es señor si no lo es del corazón.
Juegos de manos, ni a los piojos les son gratos.
Quien llega tarde a la fiesta, no logra cena ni orquesta.
Deja al maestro, aunque sea un burro.
El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.