No ofende quien quiere sino quien puede.
La madrugada del caballero, al darle el sol en el trasero.
Bienes que ocasionan males, no son tales.
Acudir a los palabras y no a los puños, como es propio del caballero.
Agrada y te agradarán.
El que da y quita, con el diablo se desquita.
Afortunado el que vive tiempos tranquilos.
Todo necio confunde valor y precio.
El jornal por la puerta entra y por el humero se va.
Berzas y tocino, manjar de vizcaíno.
Una cosa son las palabras de los hombres; otra los hechos del Dios.
Aquí paz y en el cielo gloria.
Juegos de manos se van al culo.
A cada paso, un gazapo.
Quien hace malas, barrunta largas.
Jugar y pasear solo por recrear.
Ya acaecido el hecho, llega tarde el consejo.
Aire de Levante, agua delante.
Casa en esquina, o muerte o ruina.
Pensando en pajarito preña'o
Actúa bien y tendrás a tu alrededor a los envidiosos; hazlo mejor y confundirás a los envidiosos
Un hombre es un hombre aunque sea un comino.
Al desagradecido, desprecio y olvido.
A donde no está el dueño, no está su duelo.
El dinero no es medicina; pero quita muchos dolores de cabeza.
Buen año de miel, que van los zánganos a por agua.
La virtud hace nobles y el vicio innobles.
El siguiente vicio es la mentira, si el primero son las deudas.
Humo y mala cara, sacan a la gente de casa.
Casa labrada y viña heredada.
Cuando hay para carne, es vigilia.
Abierto el saco, todos meten la mano.
Trabaja, Perico, que quien nació pa ser pobre, ni el rey le hace rico.
A candil muerto, todo es prieto.
Por una alegría mil dolores
De cintura para arriba todos santos, y de cintura para abajo todos diablos.
Cada cual hasta la muerte, tiene que afrontar su suerte.
Una obra mala, con una buena se paga.
Malo un rico empobrecido, peor un pobre enriquecido.
Donde fuerzas no bastan, baste la maña.
Si quieres llegar rápido, camina solo; si quieres llegar lejos, camina acompañado.
Tal es la suerte de todo libro prestado: que es perdido a veces y siempre estropeado.
Dar antes que amagar.
Pan es pan, jalea es jalea, no hay amor sin una pelea.
Ya que uno dé campanada, que suene y que sea sonada.
El que se casa, quiere casa.
Las estaciones son como una lima que trabaja sin ruido
Casa sin moradores, nido de ratones.
El can en Agosto, a su amo, vuelve el rostro.
Maderos hay que doran, maderos hay que queman.