Alcalá de Henares, donde tres cosas son dos pares.
La memoria, en la vida, en la muerte y en la gloria.
Clérigo viajero, ni mísero, ni misero.
Hoyo en la barba, hermosura acabada.
Sé dueño de quien no te ama y esclavo de quien te ama
En hacer bien nunca se pierde.
Recibir mal por bien, todos los días se ve.
Más vale a quien Dios ayuda, que quien mucho madruga.
El que de mañana se levanta, en su trabajo adelanta.
Jodido pero contento.
Ajo sal y pimiento y lo demás es cuento.
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
En casa del jugador loco, la alegría dura poco.
Si sale cara, gano yo; si sale cruz, pierdes tú.
Poco puede hacer el valor sin la discrección.
Buenos son barbos cuando no hay truchas a mano.
Por hacer rico a mi yerno, me fui al infierno.
La primera te la paso, pero a la segunda te aso.
Necios y gatos son desconfiados.
Del tronco caído todos hacen leña.
A la una, que bien que mal, en cada casa comido han.
Dar limosna con tambor, no agradece Nuestro Señor.
Más bien duerme el deudor que su acreedor.
Por la plata baila el mono.
Tu hablar te hace presente.
Nunca te metas con una más jodia que tu; porque se joden los dos.
Bonete y almete hacen casas de copete.
La frugalidad es una fortuna por sí misma.
Las noticias malas nunca llegan solas.
Hágase la diligencia y obra Dios como quiera.
La ocasión cuando es propicia, tonto es quien la desperdicia.
Sácame de aquí y degüéllame allí.
Peso y medida, alma perdida.
Cuando se cierra una puerta, otra se abre.
Tripas llevan piernas.
pajero como tenedor de oveja.
Dichosos los ojos que te ven.
Solo se cumplen los sueños de los que los tienen.
De día y con sol.
Amar y saber, todo no puede ser.
Las bendiciones nunca vienen en pares, y los infortunios nunca vienen solos.
Para ganar, forzoso es trabajar.
Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
No vendas el sol para comprar una bombilla.
Una buena dote es un lecho de espinos
Otoñada de San Mateo, puerca vendimia y gordos borregos.
Un muerto hablando de un ahorcao.
El joven armado y el viejo arrugado.
De solo aire no vive nadie.
A maestro de espada, aprendiz de pistola.