Casa de mantener, castillo de defender.
El que trabajando se hizo rico, vivió pobre y murió rico.
El que juega con el tabernero o está loco o le sobra el dinero.
Despacito y buena letra, el hacer las cosas bien importa más que el hacerlas.
Piensa el avariento que gana por uno y gasta por ciento.
La mujer que de día calla por la noche manda.
Bromas pesadas solo al que las da le agradan.
Colarse de rondón, es menospreciar a ala reunión.
Renegad de hombre, que le hace ruido hasta el nombre.
Una familia unida come del mismo plato.
Una buena reputación es como un ciprés, que, una vez cortado, jamás da ya ramas.
Todo mal nace de la ociosidad, cuyo remedio es la ocupación honesta y continua.
El dinero no compra la felicidad.
Lunes y martes, fiestas holgantes; miércoles y jueves, fiestas solemnes.
Las malas nuevas, pronto llegan.
Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
Mucho escuchar y poco hablar buena fama te han de dar.
Jugar vive pared en medio del hurtar.
Boda mojada, novia afortunada.
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
Al que obra bien, bien le va.
Una buena campana se siente de lejos.
A la par es negar y tarde dar.
Razonar para reñir, es cosa de reír.
La buena jornada empieza muy de mañana.
A ave de paso, cañazo.
Oír, ver y callar, para en paz estar.
Favorecer, es por norma perder.
A perro colimbo, sartenazo en los hocicos
El que debe y paga, descansa.
Guarda mozo, y hallarás viejo.
Al trabajo, por su vejez, no le engañan ni una ve.
Cuando el corazón es bueno todo el resto puede mejorar
Que bailen los que están en la fiesta.
Cuando nos aman, señoras nos llaman; cuando nos tienen, ya no nos quieren.
Cambios de tiempo, conversación de estúpidos
A quien de bueno viene, por bueno se le tiene.
Viejo con joven en la cama, muy repleta tiene el arca.
Para el verano te espero, pollo tomatero.
Alzada en enero, ha de ser para buena.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
Si por bueno te tienes, haz lo que debes.
A burra vieja, albarda nueva.
Huir ciando es menester, con honra se puede hacer.
Molino cerrado, contento el asno.
Pídeles consejos a los viejos y a los jóvenes, pero sigue tu propio sentido común.
Más se aprende en un día de soledad que en ciento de sociedad.
Buey hermoso, no es para trabajo.
Abrazo flojo, amor poco; abrazo apretado, ese sí que es abrazo.
Todos los oficios son difíciles.