Injurias olvidadas, injurias remediadas,.
Muchos son los invitados, y poco los aceptados.
Bien vengáis, con tal que algo traigáis; y mal, si algo os queréis llevar.
Tener tiempo libre conlleva muchas ventajas
Al cobre y al estaño, mucho paño.
En carrera larga hay desquite.
Nuestros padres, a pulgadas, y nosotros, a brazadas.
Págase el señor del chisme, más no de quien lo dice.
Cuatro cosas hay que nunca vuelven más: una bala disparada, una palabra hablada, un tiempo pasado y una ocasión desaprovechada.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
Ora como si todo dependiera de Dios; pero trabaja como si todo dependiera del hombre.
Caceta y pesqueta, mala chaqueta.
Ser casta y de buena pasta, para buena mujer no basta.
Con viandas ajenas, no cuesta dar cenas.
Oye los consejos de todo el mundo, y sigue el tuyo.
Cuando uno no quiere, dos no barajan.
Romperse el brial, más vale bien que mal.
Música y flores, galas de amores.
Hombre hablador, poco cumplidor.
El hombre bien comido y bien bebido, quiere reposo y no ruido.
Carta cortés, cada dos renglones, mentiras tres.
Dime con quién andas y te diré quién eres.
Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora.
Lo que no está firmado, no está amarrado.
Dame venta y te daré cuenta.
Un candado para la bolsa y dos para la boca.
Hijos de alimañas, salen con sus mañas.
El que me hace más bien de lo que suele, o engañado me ha o engañarme quiere.
El que hace el bien de los demás hace el suyo.
La mujer y la gallina, hasta casa de la vecina.
A cabrón, cabrón y medio.
Amores y dolores quitan el sueño.
Hablar con el corazón en la mano.
Amor de monja y pedo de fraile, todo es aire.
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
Madruga y verás; busca y hallarás.
Al galán y la dama, el diablo los inflama, y la ocasión le hace la cama.
Buenos y tontos se confunden al pronto.
Divide y vencerás.
Para uno que madruga otro que no duerme.
El que paga y goza, empata y hasta gana.
La mar que se parte, arroyos se hace.
Bueno es dar, y sin embargo, no conviene ser muy largo.
A agentes y consintientes, la misma pena se debe.
Huéspedes vendrán que de casa nos echarán.
Dar con buen melón y buena mujer, acierto es.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
Cuando el vil enriquece, no conoce hermano ni pariente.
Secreto bien guardado, pliego lacrado y sellado.
Más vale honra sin barcos que barcos sin honra