Si tu vecina te alaba y felicita es que para algo te necesita.
La cara bonita y la intención maldita.
A rico no llegarás, pero de tacaño te pasarás.
A pan duro, diente agudo.
Buena gana de comer, rica salsa es.
Para echar un trago cualquiera bota es buena.
De los nublados sale el sol y de las tormentas, la bonanza.
El chisme agrada, pero el chismoso enfada.
Para volver a la buena senda, cualquier hora es buena.
Los cirujanos deben tener ojo de águila, corazón de león y mano de mujer.
Palabra dada, palabra sagrada.
Ni perro sin pulgas, ni pueblo sin putas.
Amanse su saña quien por si mismo se engaña.
Andar, andar que aún queda el rabo por desollar.
Por San Miguel trisca la nuez, y la manzana después.
Presto rico, presto pobre.
A buey viejo, no se le saca paso.
Al que madruga, Dios le ayuda.
A cada paje, su ropaje.
Madrastras, reniego de ellas y de su casta.
Perro flaco soñando con longaniza.
Mucho te quiero perrito; pero de pan, poquito.
A la noche, arreboles, a la mañana habrá soles.
La cosa bien pensada jamás es errada.
La vida no estaría cara, si la gente trabajara.
Más ven cuatro ojos que dos.
Más vale ser un rico labrador que un marqués pobretón.
Perro que ladra, guarda la casa.
Tras el buen comer, ajo.
Con esfuerzo y esperanza todo se alcanza.
Los políticos son como los perros, solo entienden a periodicazos.
Juez de malas artes es el que no escucha a las dos partes.
Mente sana, cuerpo sano.
A dos días buenos, cientos de duelos.
Al fuego y al fraile no hurgarles. Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Sin bolsa llena, ni rubia ni morena.
Es mejor pecar poco que confesar mucho
Hombre de poco conocimiento, hogar sin cimiento.
La avaricia es mar sin fondo y sin orillas.
Ni compres de ladrón, ni hagas lumbre de carbón.
Dichosos aquellos cuyos errores cubre la tierra.
A buen servicio, mal galardón.
Pueblo ingrato ayer me aclamaste hoy me pifias!
Botella vacía y cuento acabado, no valen un cornado.
No confíes del peón que tiene las manos finas.
Hijo ajeno, mételo por la manga; salirse ha por el seno.
Quien se va, vivo y muerto está.
Bebe el vino a discreción y no a boca de cangilón.
Muy bueno no puede ser quien indulgente no es.
Ingratos hacen recatados.