Alegría, albarderos que bálago se arde.
¿Qué hacéis, mosquitos?. Aramos, porque sobre el buey que ara andamos.
Algunos buscan la felicidad. Otros la crean.
Hasta la reina, necesita de su vecina.
De tarde madrugar y tarde casar, arrepentirte has.
Quien tiene mujer parlera, o castillo en la frontera, o viña en la carretera, no le puede faltar guerra.
De poniente, ni viento ni gente.
Quien hace leña en ruin lugar, a cuestas la ha de sacar.
Disfruta cada momento porque la vida es corta.
Odia el pecado y compadece al pecador.
Oye, ve y calla, y vivirás vida holgada.
Inclinar la balanza.
Al fregar los platos solo acuden los mentecatos.
Buena es la quina, pero a veces es más mal que medicina.
Empréñate del aire, compañero, y parirás viento.
Tal queda la casa de la dueña, ido el escudero, como el fuego sin trashoguero.
Dios nos libre de un ya está hecho.
No recomiendes a nadie sino quieres que te reclamen.
Cuando de visita te pierdo, si te vi ya no me acuerdo.
Dar palos de ciego.
Rodilla de lana a su dueño engaña.
Donde se está bien nunca se muere
Más vale tender la mano que el cuello.
¡Mujer sin seso, ahí queda eso!.
Antes de hablar, pensar.
Cuando pase la ocasión, ásela por el mechón.
Poca ayuda no es estorbo.
Al mayor peligro, el mayor auxilio.
El que paga descansa, pero el que cobra aún más.
La glotonería acaba con muchos.
La viuda con otro amor, muy pronto se consuela.
Por muchos pueblos y países anduvimos y, es seguro, de todos alguna cosa aprendimos.
El corazón del justo, piensa para responder.
No es tonto el indio, sino quien lo hace compadre.
Tripas llevan corazón, que no corazón tripas.
Quien se viste de mal paño, dos veces se viste al año.
El terco que se empecina, al fin descubre la mina.
Te perdono el mal que me haces nomás por lo bien que me caes.
A buen año y malo, no dejes la harina en el salvado.
Acostarse temprano y levantarse temprano hacen al hombre saludable, rico y sabio.
Lo que te dice el espejo no te lo dice tu hermana carnal.
Llegar y pegar, Matías, no es para todos los días.
Unos siembran el pan y otros lo cogerán.
Amor y fortuna, no tienen defensa alguna.
No es oro todo lo que reluce.
No dejes lo bueno por lo hermoso, ni lo cierto por lo dudoso.
Donde el necio se arruinó, el cuerdo prosperó.
Tiene más cuentas que un rosario.
Joven intrépido no deja memoria.
El amor y el reloj locos son.