De quien habla a tiento, disparates sin cuento.
Oro y jade por fuera y algodón podrido por dentro.
Para el olvido, el ausente no es más que un muerto viviente.
El necio o no se casa o se casa mal.
Saber más que Merlín.
Ni te abatas por pobreza, ni te ensalces por riqueza.
El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
Moneda ahorrada, moneda pagada.
La mula reparando y le avientas el sombrero.
Así son los electores, así son los elegidos. Si éstos son malos es porque los primeros son peores
El que vende siempre se arrepiente el que compra nunca.
Un clave pequeño abre grandes puertas.
Caballo que ha de ir a la guerra, ni le come el lobo, ni le aborta la yegua.
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
Según es el dinero, es el meneo.
El que dice lo que no debe, oye lo que no quiere.
El día que no escobé, vino quien no pensé.
Un hombre bien educado, sabio y valiente es el fin hacia el que tiende la naturaleza
Matar dos pájaros con una piedra.
Más vale lidiar con la ruin bestia que llevarla a cuestas.
Amor que no es osado, amor poco estimado.
Uno que a redentor se metió, crucificado murió.
Ya se murió el emprestar, que le mató el malpagar.
Le tiene miedo como el diablo a la cruz.
La suerte está echada.
El mundo es para los osados, no para los tímidos callados.
Se empieza por avergonzarse de un vicio y se acaba alardeando de él
De un mismo árbol, un madero dorado y otro quemado.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡qué de tiñosos habría!.
Con el médico olvidón, enfermos a montón.
El viejo que se cura, cien años dura.
Estar como cucaracha en baile de gallinas.
Amor y fortuna, no tienen defensa alguna.
El río pasado, el santo olvidado.
Sábado sabadete, camisa nueva y polvete.
Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
Moro viejo no puede ser buen cristiano.
Hoyo en la barba, hermosura acabada.
La mejor bellota es para el peor marrano.
Tontos y locos, nunca fueron pocos.
Sacar las castañas del fuego.
A fuego y a boda va la aldea toda.
Como me crecieron los favores, me crecieron los dolores.
Juzgué de ligero y arrepentirme presto.
Al miedo plata; y al amor cariño.
Ira, miedo y celos fieros, son muy malos consejeros.
Cabeza grande, talento chico.
El mendigo pide pan, pero come carne si se la dan.
Caballo que tiene que ir a la guerra, no muere en el vientre de la yegua.
Al gorrino y al melón, calor.