Amigo viejo, tocino y vino añejo.
Al conejo y al villano, despedazarlo con la mano.
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
Por un mal chiste, un buen amigo perdiste.
El melón, calado, y el amigo, bien probado.
¡Quien sabe cuántos enemigos tienes en torno a la mesa!.
Lo que se otorga a la amistad vuelve multiplicado
No busques por amigo al rico ni al noble, sino al bueno, aunque sea pobre.
A gordo mendigo pocos dan zatico.
Afortunado en el juego, desafortunado en amores.
De amigo a amigo, chinilla en el ojo y el culo en remojo.
Los amigos de los buenos tiempos son como los gatos callejeros
Encontrar demasiados defectos significa diluir una amistad
Santa tú y santo yo, el diablo nos juntó.
Uno explica al amigo, el amigo a los demás
Hasta el ladrón desconfía del ladrón.
Allí hay verdadera amistad, do hay dos cuerpos y una voluntad.
Quien a dos amos sirve, siempre termina mal.
El flojo trabaja doble.
Los verdaderos amigos se conocen en la adversidad.
Amigos que no dan y vecinos que no prestan, quedar mal poco cuesta.
A clérigo hecho fraile, no le fíes tu comadre.
Quien presta, no cobra; si cobra, no todo, y si todo, no tal, y si tal enemigo mortal.
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.
Al galán y la dama, el diablo los inflama, y la ocasión le hace la cama.
Quien deja de ser amigo no lo había sido nunca
El joven armado y el viejo arrugado.
El interés mata la amistad
Antes encontrarás burro con cuernos que amigo perfecto.
Judío para la mercadería y fraile para la hipocresía.
Del bueno se abusa y al malo se le atusa.
Del mal que hicieres no tengas testigo, aunque sea tu amigo.
Los verdaderos amigos son tan raros como las moscas blancas
Amistad por interés hoy es y mañana no es.
Sabios conocí; sabios para los otros y necios para mí.
Quien en tierra ajena muere, doblada pena tiene.
Al buen, regalo; al malo, palo.
El enamorado es el camarada del alma.
Vida sin amigo, muerte sin testigo.
El diablo, harto de carne, se metió a fraile.
Al amigo, con su vicio se le debe querer y atender.
El sastre engaña al parroquiano, y bien vestido el parroquiano, a la mitad del género humano.
El que come y canta, tiene los enemigos en la garganta.
Barbero, o loco o parlero.
Quien da y quita lo dado, es villano desalmado.
A hombre jugador y a caballo correlón, ¡ay qué poco les dura el honor!.
El que es enemigo de la novia, ¿cómo dirá bien de la boda?.
No creas jamás que tu enemigo es débil.
Dale más de lo que pueda regresar, y al amigo perderás.
A tu amigo gánale un juego, y vuelve luego.