Caballo que no sale del establo, siempre relincha.
Guay del malo y de su día malo.
El que todo lo quiere, todo lo pierde.
En apurada ocasión, haz de tripas corazón.
Buscar los tres pies al gato.
Caballo que ama al dueño hasta respira como el.
Dame Dios marido rico, aunque sea un borrico.
Apagón de noche y candil de día, todo es bobería.
Quien se aconseja a sí mismo se enfada
Los duelos con pan son menos.
Jóvenes a la obra, viejos a la tumba! Manuel
En enero castañero y en Febrero, correndero.
Víbora que chilla no pica.
Río, señor, horno, mulo ni molino, no lo tengas por vecino.
Al dedo malo, todo se le pega.
El que come con navaja, come más que trabaja.
Entre hermanos, dos testigos y un notario.
Gran desengaño, gran lección, aunque con daño.
Entendimiento agudo pero sin grandeza lo pincha todo y nada mueve.
¡Llueve sopa y yo con tenedor!
Te casaste, te frego.
Es puerco de la misma manada.
Alegrías secretas, candela muerta.
Can que mucho ladra, ruin es para casa.
Ni reír donde lloran, ni llorar donde ríen.
Una buena acción se olvida, y una mala nunca en la vida.
El que con muchachos se acuesta, amanece hecho fiesta.
Gente de trato llano, esa es de mi agrado.
Es fácil ser rico y evitar mostrarse orgulloso, es difícil ser pobre y evitar ser gruñón.
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
Me lo contó un pajarito
Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas. Proverbios 3:5-6
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
Ir a cazar con hurón muerto es desconcierto.
Allí donde reina la fuerza el derecho huye
Muy bien conoce la rama, el mico que la encarama.
A quien en alabar lo bueno se queda corto, mírale el rostro.
Bien o mal, junta caudal.
Debo, no niego; pago, no tengo.
Variante: A caballo dado no se le ve (el) colmillo.
Hacer como el carpintero: medir dos veces, para cortar una vez.
Los refranes no engañan a nadie.
De sabios es el poco afirmar y el mucho dudar.
Dádiva forzada no merece gracias.
Muy bueno no puede ser quien indulgente no es.
Mejor cazar los deudores, que huir de los acreedores.
No le mires la espiga en el ojo ajeno, sin ver la que hay en el tuyo.
El que pretenda agradar a todos en lo que hace, se incomodará y no contentará a nadie.
Manda y haz, y así a los torpes enseñarás.
El uno por el otro la casa sin barrer.