La nobleza del señor hace bueno al servidor.
La condición del tordo, la cara delgada y el culo gordo.
De un peligro, con otro me libro.
Del ahogado, el sombrero.
A fortuna adversa no hay casa enhiesta.
El cuchillo no conoce a su dueño.
O dentro o fuera es mejor que ni dentro ni fuera.
Buenas cartas a veces pierden.
Una buena palabra alegra, una mala hiere.
El que a todos saluda, pronto rompe su cabeza.
Riñen las comadres y dícense las verdades.
A casa de tu vecino a prestar favores y no a pedirlos.
Mal lo pasa quien con un vago se casa.
Depende de cómo caigan las cartas
Cada uno trate de su oficio y deje el del vecino.
Gran corsario es el tiempo, siempre llevando, siempre trayendo.
Presidente bueno, como abuelo en putrefacción.
Todos somos parte de una prodigiosa unidad
Marzo marzuelo, un día malo y otro bueno.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
A enfermo de encontrón, medicina de trompón.
Viejo soy y viejo serás: cual me veo, así té veras.
El que come y deja, dos veces pone la mesa.
Pobreza y amor son difíciles de disimular
Año bisiesto, año siniestro.
Si el cuerpo es derecho no importa que la sombra sea torcida.
Quien mal cae, mal yace.
Malo es pecar, y diabólico perseverar.
Pasado el tranco, olvidado el santo.
Me doblo pero no me quiebro.
Cree el político que los demás son de su misma condición.
Con el ojo bien abierto, difícil es el desacierto.
Entre lo feo y lo hermoso, deme Dios lo provechoso.
Yo por ti, tú por otro, y no por mí.
Viejo es Pedro para cabrero.
Amor con casada, solo de pasada.
El guayabo más le asienta, a aquel que paga la cuenta.
Más perdido que perro en misa.
En la desgracia habita la felicidad y en la felicidad se oculta la desgracia.
Juez de malas artes es el que no escucha a las dos partes.
Quien tiene bestia y anda a pie, es más bestia que él.
Mal se conciertan dos pobres en una puerta.
Vecinas porque les digo las mentiras.
El perro hambriento no teme al león.
Dios conserve a mi patrón, por temor a otro peor.
Más mato la gula que la espada.
Mas quiero viejo que me regale, que mozo que me mande.
El que jura miente.
Quien te quiere, te aporrea.
Tonto, pobre y feo, si triunfa, no me lo creo.