Cambio de costumes al viejo cuéstale el pellejo.
Quien siembra favores, cosecha rencores.
Quien da consejo no pedido, se expone a perder el consejo y el amigo.
La cara bonita y la intención maldita.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
Dos cojos nunca se miran con buenos ojos; y dos bizcos, con más motivo.
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
Por la facha y por el traje, se conoce al personaje.
Estudiante y diablo, una misma casa con dos bocados.
El que no tiene enemigos, no tiene incentivos.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
Guárdame de aquel en quien tengo puesta mi confianza, que de quien desconfío, me guardaré solo.
Cuando alguien te hace un daño, búscalo en tu lista de los más favorecidos.
Quien por malos caminos anda, malos abrojos halla.
Maldición, y pulgón, y potra, y sabañón, en tal compañón.
Secreto entre dos lo sabe Dios, secreto entre tres, descubierto es.
El que se alegra del mal del vecino, el suyo le viene de camino.
Quien carece de amistades, carece de compromisos.
Más vale bien amigada que mal casada.
Los enemigos del casado son tres: la moda, el modista y la mujer.
Chica es del diablo la capa, y cuando tapa por un lado, por el otro destapa.
Entre amigos no hay cumplidos.
Sabe más el tonto en su casa que el listo en la ajena.
No existe un tonto que no sea admirado por otro tonto.
Amor trompetero, cuantas veo tantas quiero.
Un tonto engaña a cientos si le dan lugar y tiempo.
Refrán es muy antiguo que es gran mal el mal vecino y más si es de tu oficio.
El ingrato por un favor, coces cuatro.
Guárdete Dios del diablo, de hijo y ojo de puta, y de tumbo de dado.
De quien a la cara no mira, todo hombre discreto desconfía.
Haz favores y harás traidores.
Rucio rodado, antes muerto que cansado.
Putas y frailes andan a pares.
Amigos y libros: pocos y buenos.
Dos amigos de una bolsa, el uno canta y el otro llora.
Cornudo sois, marido; mujer, ¿quién te lo dijo?.
Buena mula, mala bestia.
Es mejor malo conocido que bueno por conocer.
Zapatero amigo, las suelas quemadas y el hilo podrido.
El caballo que es rotón, y el jinete que le hace daño.
El ciego y el ignorante, tienen el mismo talante.
A cabrón, cabrón y medio.
Quien del alacran esta picado, de la sombra se espanta.
El labrador entre dos abogados, está como el pez entre dos gatos.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.
Como mi hermano, que entró de mozo y salió de amo.
El muerto a la sepultura y el vivo a la travesura.
Avaricia de tío, hacha de sobrino.
El mejor espejo es un ojo amigo.