El agua lo lava todo excepto la mala fama.
Nunca sopla viento favorable para el marino que no sabe en qué puerto fondear.
Quien madruga halla en la fuente agua fresca y transparente.
Los ríos hondos corren en silencio, lo arroyos son ruidosos.
Hay veces que el pato nada, y hay veces que ni agua tiene.
Labranzas de aguja, ni valen más que las de pluma.
Beber por jarra penada, no me agrada.
Buena es el agua, que cuesta poco y no embriaga.
Algo tendrá el agua cuando la bendicen.
Yegua que no has de montar, de tu paja ni catar.
El tiempo no pasa en balde.
Agua de Agosto, azafrán, miel y mosto.
No tires el agua sucia hasta que tengas otra limpia.
A la moza que mal lava, siete veces la hierve el agua.
Abejas sin comida, colmenas perdidas.
Cada pez en su agua.
Muerto que no hace ruido, mayores son las súas penas.
Al que es de muerte, el agua le es fuerte.
Machacando y más machacando se hace el gazpacho.
Con ballestrinque y cote no se zafa ningún bote.
Piedra que rueda, no crea moho.
Por un grano no se desgrana la mazorca.
A río crecido, sentarse en la orilla.
Nadar, nadar, y a la orilla ahogar.
Hay veces que nada el pato, y hay otras que ni agua toma.
Agua esperé y tarde sembré, sabe Dios lo que recogeré.
Añorar el pasado es correr tras el viento.
Un aumento de caudal nunca viene mal.
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
Tantos años de marqués, y no sabe menear el abanico.
Fuente de pastores, en invierno tiene agua, y en verano, cagajones.
Solo nadando contra corriente es posible alcanzar la fuente.
Donde va el mar, que vayan las arenas.
Si marzo no ha pasado, no hables mal de lo sembrado.
Aguja calumbrienta, no estarás en mi herramienta.
Guardaré hoy que puedo; que quizás mañana no mueva un dedo.
Huerta sin agua, y mujer sin amor, no sé qué será peor.
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
Durante la estación seca hay que hacerse amigo del dueño de la piragua.
Cuando no hay pan ni harina, todo ase vuelven mojinas.
Sin padrino no se hace ni el milagro del Santo Cucarro, que con agua y tierra hacía barro.
Récele a la Virgen, pero siga remando.
Casa vieja todo es goteras.
A la hembra desamorada, a la adelfa le sepa el agua.
En casa del albañil, goteras mil.
Al mejor nadador se lo lleva el río.
Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.
Cuando salen los lagartos, corren los regatos.
Más viejo es el viento y aún sopla.
Amistad quebrada, siempre mal lanada.