El juego destruye más que el fuego.
Pegue una aguja y se perfore (para ver cómo lastima) antes que usted perfore en otros.
No valdees aguas desconocidas.
Las aguas mansas son las peores
Grano a grano, con cautela. llena el buche la polluela.
Aguja en pajar, mala es de hallar.
Lo que abunda nunca daña, cuando no es mal ni cizaña.
Para la virtud somos de piedra, y para el vicio somos de cera.
Aguadores y taberneros, del agua hacen dineros.
Un Julio anormal seca todo manantial.
Cerco en la luna, agua en la laguna.
Un buen pedo puede hacer ruido largo tiempo.
Cerco de luna, agua segura.
Agua de lluvia, siempre delgada y nunca sucia.
A manchas de corazón no basta ningún jabón.
Formó una tormenta en un vaso de agua.
Que el amor no imite las fuertes olas, numerosas pero efímeras; sea en cambio como el agua escondida bajo la arena: parece imposible encontrarla y se la encuentra
Azote de madre, ni rompe huesos ni saca sangre.
A gran chatera, gran pechera.
Lo que sale por la boca daña más que lo que entra por ella.
Amor grande vence mil dificultades.
Para que la cuña apriete ha de ser del mismo palo.
Atáscate, que hay lodo.
Quéjese de la muela aquel al que le duela.
Agua, viento y cuchilladas, desde la cama.
Hay veces que el pato nada, y hay veces que ni agua tiene.
Dales agua por el pie, antes que padezcan sed.
Agua beba quien vino no tenga.
A quien le duele la buba, ese la estruja.
Son como uña y mugre.
Cada agujetero alaba sus agujetas.
El que tiene sed, busca agua.
Hacer un hoyo para tapar otro, es obra de loco.
Borrachez, de agua; que la de vino es cara y sale a la cara.
Cada pez en su agua.
Con un palo y una caña, hasta las mas verdes caen.
No te metas en el seno, sabandija con veneno.
Casa de piedra, firme y duradera; casa de tierra, casa de mierda.
Agua y sol, tiempo de caracol.
Hacer una montaña de un grano de arena.
A mula que otro amansa, algún resabio le queda.
Amor de casada no vale nada.
Insistir al que es porfiado, es llover sobre mojado.
A la mar madera, y huesos a la tierra.
Sobre mojado, llueve.
Aunque los dos son de barro, no el lo mismo bacín que jarro.
La lengua, aunque no tiene huesos los quiebra.
Nunca peca por estulto, quien sabe escurrir el bulto.
El mismo cuchillo me parte el pan y me corta el dedo.
Cuando cae lluvia, agua anuncia.