El joven para obrar y el viejo para aconsejar.
El que de veras quiere dar, no ofrece.
Todos obedecen con gusto cuando el que manda es justo.
Arco en el cielo, agua en el suelo.
El que se viere solo y desfavorecido, aconséjese con los refranes antiguos.
Buey lerdo, bebe agua turbia.
Cuando el río suena, agua lleva.
Es mucha la totuma para tan poca agua
Cielo a corderos, agua a calderos.
Sé arrojado, pero no demasiado.
Non hai peixe coma o porco.
No valdees aguas desconocidas.
Un vaso de vino añejo da alegría, fuerza y buen consejo.
¿Quieres que en consejo hagan de ti cuenta?. Contradice tú a cualquiera.
A borracho fino, primero agua y luego vino.
Cada arroyo tiene su fuente.
El mundo promete y no da, y si algo te da, caro te lo cobrará.
Agua, Dios, el vino en bota y las mujeres en pelota.
Borrachez de agua, nunca se acaba.
El agua en invierno duerme sola.
Mas vale dar que recibir.
Quien te administra, a tu costa se suministra.
Víbora que chilla no pica.
Cerco en la luna, agua en la laguna.
El agua clara y corriente, no contamina a la gente.
Ni domes potro, ni tomes consejo de otro.
Dios ayuda, a los que se ayudan.
El agua de Agosto quita vino y no da mosto.
El agua fría es de abajo hacia arriba.
La buena educación es de quien la otorga, no de quien la recibe.
Agua, ni quiebra hueso ni descalabra.
El agua demasiado pura no tiene peces.
Cuando se pide con fe no hay mujer que no lo dé.
No bebas agua; que te emplazarán los bueyes.
El consejo del padre capuchino: con todo lo que comas, vino.
La suerte nunca da, solo presta.
Agua y pan, comida de can; pan y agua, carne y vino, comida de peregrino.
Agua a la entrada de la Luna, mucha o ninguna.
En el pedir no hay engaño.
Agua es calentada, más presto es resfriada.
Si buen consejo tomara, otro gallo le cantara.
No hay mujer que no lo de, sino hombre que no lo sepa pedir.
Ya acaecido el hecho, llega tarde el consejo.
Es de sabios preguntar y de tontos el callar.
Tanto da el agua en la piedra que la quiebra.
Nunca falta quien te dé un duro, cuando no estas en apuros.
El tiempo es el mejor consejero
Pedir peras al olmo.
Aunque tengas sesenta consejeros, aconséjate primero a ti mismo
Del agua mansa se asombra el perro.