Quien fía su mujer a un amigo, en la frente le saldrá el castigo.
Las esposas y los maridos por sus obras son queridos.
Bien reza, pero mal ofrece.
Al fraile y al puerco, mostradle una vez la casa que el se vendrá luego.
Ver pecar, convida a pecar.
Quien se casa, casa quiere.
Buen amigo ni buen yerno se hallan presto.
De amigo reconciliado y de fraile colorado, guárdate con cuidado.
Amigo reconciliado, doble enemigo
Vieja que cura, te lleva a la sepultura.
Menos malo es mortuotio que casorio.
Del avaro un solo bien se espera: que se muera.
A mono viejo no se le hace morisqueta.
Antes de casarse, solterona; después de casada, señora.
Pobre con rica casado, marido de noche y de día criado.
Con viuda o soltera, lo que quieras.
Renegad de viejo que no adivina.
Boda y mortaja, del cielo baja.
No mes dos mortos mata os teus porcos
Soltero maduro, maricón seguro.
En mi casa mando yo que soy viudo.
La dignidad no ha perdido, quien tiene un solo marido.
A clérigo hecho fraile, no le fíes tu comadre.
Bien casada, o bien quedada.
Rogar al Santo, hasta pasar el tranco.
Fraile con sueño tiene mal rezo.
Dame Dios marido rico, aunque sea un borrico.
A buey viejo, no se le saca paso.
Por San Justo y Pastor, entran las mozas en amor y las viejas en dolor.
Más le quiero mozo y pobre que no viejo que se doble.
Hombre anciano, juicio sano.
Quien muerte ajena desea, la suya se le acerca.
Quien se casa, mal lo pasa.
Tres cosas echan al hombre de su casa: El humo, el frio y la mala esposa.
Pobre atestado saca mendrugo.
Moro viejo no puede ser buen cristiano.
A la boda del herrero, cada cual con su dineo.
Cuando el viejo no bebe, cerca está de la muerte.
Abadejo y amor de viejo, todo es abadejo.
El rey fue viejo a Toro y volvió mozo.
El viejo quiere más vivir, para más ver y oír.
Con buen vecino, casarás tu hija y venderás tu vino.
Tres ces matan a los viejos: caída, cámaras y casamiento.
A la puta y al barbero, nadie los quiere viejos.
A los 20 valiente, a los 30 casado, y a los 40 rico; si este dicho no se cumple, este gallo clavo el pico.
Folla de millo, pra dormir é boa, frouma de pino, déixaa para a túa sogra. Follato de maíz, para dormir es bueno; pinocha de pino, déjala para tu suegra.
Buen trago, que el difunto no vuelve.
Ni fíes de hombre cejunto, ni tengas miedo a un difunto.
A quien en su casa era un diablo, cuando se ausenta, tiénenlo por santo.
El joven busca la felicidad en lo imprevisto, el viejo en la costumbre