Cuando el Mapou (roble-árbol) muere, las cabras se comen sus hojas.
Las palabras son como las hojas, cuando más abundan poco frutos hay entre ellas.
Mujer, viento, tiempo y fortuna, presto se muda.
Amigo y vino deben de ser añejos.
A cada cosa le llega su tiempo.
Deprisa viene el mal, pero cojeando se va.
Entre más viejo más cuero pero e que te cuelga.
Come y bebe, que la vida es breve.
El vino de cepas viejas calienta hasta las orejas.
Zorra en viña, aligera la vendimia.
En Marzo tres hojitas tiene el ajo.
Paciencia ofendida sale de madre enseguida.
Amor es el vino que más pronto se avinagra.
A buey viejo, pasto tierno.
Cuando veas al erizo comiendo madroños, entrado está el otoño.
Ni virtud en la juventud, ni en la vejez salud.
El tiempo todo lo alcanza, a la corta o a la larga.
Boca que bosteza, estómago que hambrea.
La espina, ya nace con la punta fina.
Nació como la auyama, con la flor en el culo.
Hay quien va a por lana y vuelve trasquilado.
El que mata el marrano temprano, pasa buen invierno pero mal verano.
Juventud con hambre quisiera yo, y vejez con hartura no.
La cabra va por la viña, como hace la madre hace la hija.
Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
Fue el hombre por maduro, y lo pusieron verde.
A la par es negar y tarde dar.
Fruto del árbol ajeno, sale de balde y sabe bueno.
Poco a poco hila la vieja el copo.
Si el fríjol está maduro, el pedo ya está seguro.
La abeja, unas flores escoge y otras deja.
El vientre lleno aunque sea de heno.
La mucha tristeza es muerte lenta.
Pobreza, víspera de vileza.
Árbol que no da frutos, pide sustituto.
Mala cosa nunca muere.
Tarea que agrada, presto se acaba.
Invierno que mucho hiela, cosecha de fruto espera.
Quien bien quiere, tarde olvida.
Rama larga, pronto se troncha.
Aguas tempranas, buena otoñada.
A mocedad sin vicio y de buena pasada, larga vejez y descansada.
Flor de almendro, hermosa y sin provecho.
Por más que oigas consejos no te haras más rápido viejo.
La que se enseña a beber de tierna, enviará el hilado a la taberna.
La testa es para un niño, lo que para la tierra el cultivo.
El cosechar y disponer de provisiones puede durar por largo tiempo.
Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.
Árbol que crece torcido, jamás su tronco endereza.
No plantes viña junto a camino, porque todo el que pasa coge un racimo.