Lo que está por pasar pasará.
De la mujer el consejo apresurado, del hombre el postrero y mesurado.
Mal acaba quien mal anda.
Fortuna te de Dios, que el saber poco te basta.
Las faltas son mayores cuando el amor es leve.
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
Más envejecen las penas que las canas.
En las decisiones políticas el calor es inversamente proporcional a la doctrina
Es más vivo y es más pronto, quien a veces se hace el tonto.
Canta el grillo, canta la rana, lo que no se haga hoy, se hará mañana.
Quien se excusa se acusa.
Más vale la seguridad, que la policía.
Más discurre un enamorado que cien abogados.
La pobreza es dura carga, pero hace callo a la larga.
El tiempo es el mejor consejero
Por lo demás, paciencia y barajar.
Lentitud en prometer, seguridad en cumplir.
Antes de juzgar a una persona, camina tres lunas con sus mocasines.
El que anda pidiendo prestado, no tardará en andar con lamentaciones.
Nunca falta tapadera, para cubrir la gotera.
Más vale dar a ruines que rogar a buenos.
Bicho malo nunca muere.
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
Buen amigo ni buen yerno se hallan presto.
El ladrón juzga por su condición.
Despacio voy, porque de prisa estoy.
La pobreza no es un delito, pero es mejor no mostrarlo.
Suele caerse la paciencia cuando la cargan de injurias.
Los buenos recuerdos duran mucho tiempo; los malos, más todavía.
El rico nunca está satisfecho.
La experiencia y la paciencia son gran ciencia.
Quien se excusa no indagado, en el asunto está untado.
La mujer y el Diablo siempre tienen que hacer algo.
Al que le sobre el tiempo, que me lo preste.
Quien porfía, alcanza hoy u otro día.
Arca abierta al ladrón espera.
Cuando no aprovecha la fuerza, sirva la maña y la cautela.
La ciencia siempre es decente, y la ignorancia insolente.
Más vale poco pecar que mucho confesar.
Alforjas llenas quitan las penas.
A la pereza persigue la pobreza.
El tiempo enseña más que cien maestros de escuela.
Temporal de noche, mucho ruido y pocas nueces
Por más que oigas consejos no te haras más rápido viejo.
La muerte a nadie perdona, ni a tiara ni a corona.
Dios da a cada hombre un gran predio: el tiempo.
El bien viene andando, pero el mal volando.
Obediencia y paciencia son la mejor ciencia.
Cabellos y problemas no faltan nunca.
El consejo a posteriori es como la lluvia tras la cosecha