Buen esfuerzo vence a la mala ventura.
La boca del justo profiere sabiduría, pero la lengua perversa será cercenada.
Lo que puedas hacer hoy, no lo dejes para mañana.
Agárreme, que llevo prisa.
Lo que fue ayer, ya no será; que el tiempo no anda para atrás.
Antes falta la palabra en la plaza, que el estiércol en la haza.
La paciencia no está entre los jovenes.
La envidia y la ira solo consiguen acortar la vida.
Súfrase y no se reprenda lo que excusar no se pueda.
La agonía es larga pero la muerte es segura.
Nunca viene una desgracia sola.
Mal se hospeda quien llega tarde a la venta.
Haces mal, espera otro tal.
A abad sin ciencia y sin conciencia, no le salva la inocencia.
De sol de tarde, Dios te guarde.
A putas y ladrones nunca faltan devociones.
La contrición del pecado, no repara el mal causado.
El tiempo todo lo pone a prueba.
Otro día amanecerá y buen tiempo hará.
La paciencia es agria, pero tiene una fruta dulce.
En hacer bien nunca se pierde.
Hay quien va a por lana y vuelve trasquilado.
Más hace el lobo callando que el perro ladrando.
Más sabe quien mucho anda que quien mucho vive.
Habla Marta y responde Justa; una puta a otra busca.
Ni hagas cohecho ni pierdas derecho.
Lento pero seguro.
La suavidad domina más que la ira.
Arco iris por la tarde, buen tiempo aguardes.
El día nunca retrocede de nuevo.
Más vale mala suerte que muerte: la muerte no tiene remedio; la mala suerte la cambia el tiempo.
Donde la malicia sobra, falta el entendimiento.
Vicio no castigado crece desatado
El que pide y no da, siempre algo tendrá.
Donde hay duda hay libertad.
Aunque no lo veamos, el sol siempre está.
Dios castiga, pero no ha palo.
Dama tocada, dama jugada.
A fácil perdón, frecuente ladrón.
La unión hace fuerza.
No hay mano que pueda para el tiempo
Hermanos hay tanto por hacer!
Abogadito nuevo, perdido el pleito.
Lo que hoy parece, mañana perece.
Lo que madura pronto, se pudre temprano.
Cuando se trabaja no se tiene tiempo de ganar dinero.
Todos los blancos tienen un reloj, pero jamás tienen tiempo.
Sirve de poco hacer mucho, pero no lo que se debe.
La necesidad hace a la vieja trotar.
Nunca dejes la certidumbre por la esperanza.