A santos viejos no se les prenden velas o Santo viejo no hace milagro
Huevos solos, mil manjares y para todos.
El bien hacer abre cien puertas, y el mal agradecer las cierra.
Matar dos águilas con una sola flecha.
El buen caballo de ladridos no hace caso.
Agua de bobos, que no llueve, y nos calamos todos.
Más vale buen viento que fuerza de remos.
Abad de aldea, mucho canta y poco medra.
El vino peleón, tomarlo en jarro o en porrón.
Si los filtros sirviesen para capturar a los hombres, todas las mujeres tendrían un amante
El jumento para la arada es malo; para la carga es bueno.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
Agua fría y borona caliente, hacen buen diente.
La cara del santo hace el milagro.
Parientes y señor, sin ellos se está mejor.
Hay una gran fuerza escondida en una dulce orden.
Almuerza bien, come más, cena poco y vivirás.
Cuantas veces resulta de un engaño, contra el engañador el mayor daño.
Ida por ida, ir por ir, más vale a la taberna que a la botica.
Palabras de santo, uñas de gato.
El hombre más insignificante y débil puede hacer algún daño.
A braga rota, compañón sano.
La zagala y el garzón, para en uno son.
pajero como tenedor de oveja.
De los sufridos se hacen los atrevidos.
Ata bien y siega bajo, aunque te cueste trabajo.
Si se quiere coger una rosa con el tallo largo, no hay que temer a las espinas
Abril, lluvias mil.
Ojos de extraños no alcanzan a ver los daños.
Hasta que es padecido, el mal no es conocido.
El consejo del padre capuchino: con todo lo que comas, vino.
La voz del culo no admite remedio ni disimulo.
Comer bien cagar fuerte y no tener miedo a la muerte.
Entre amigos honrados, cumplimentos dispensados.
Mierda que no ahoga, todo engorda.
Cuanto más quiere una mujer a su marido, más corrije sus defectos.
Hay genios sin educación primaria y, pendejos con doctorado.
Cuando el diablo no tiene que hacer, con el rabo espanta moscas.
Las acciones gritan más fuerte que las palabras
Mas vale tener mal burro que ninguno.
Hay que arar con los bueyes que se tenga.
El hombre más fuerte del mundo es el que está solo
La mejor carga que puede llevar un hombre es demasiado sentido común; la peor, demasiada bebida.
Al albéitar, no le duele la carne de la bestia.
Manos blancas no ofenden.
Consejo tardío, consejo baldío.
Entendimiento agudo pero sin grandeza lo pincha todo y nada mueve.
Aceite y vino, bálsamo divino.
Si no amase a las mujeres bellas, Dios no las habría creado
Celemin por celemin, échale trigo al rocín.