Fiambre y fiado, saben bien, pero hacen daño.
Lo malo nunca es barato.
Quien mal padece, mal parece.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
Entre bellacos, virtud es el engaño.
Zapato de ramplón, de larga duración.
Más vale muchos pocos que pocos muchos.
Bueno para en plaza, malo para en casa.
Más vale pan duro que ninguno.
Dar del pan y del palo, para hacer buen hijo del malo.
Quien de mucho mal es ducho, poco bien le basta.
Cuando Mariquita quiere para todo se da maña.
A la larga el buen manjar, cansa al fin el paladar.
Del gaznate para abajo, todo sopas de ajo.
Más vale un "toma" que dos "te daré".
A manchas de corazón no basta ningún jabón.
Agua cocida, sabe mal pero alarga la vida.
De bajada todos los santos ayudan
Más cura el tiempo que soles y vientos.
En habiendo vino, aceite y manteca de cerdo, media botica tenemos.
Invierno bueno pasarás si cerdo, grande o chico, matarás.
Abril, aguas mil y todas caben en un barril.
No hay enemigo chico.
De hombres es errar, y de burros rebuznar.
Sábele bien y hácele mal a mi borriquito hoja de nogal.
Para sabio Salomón.
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
Gorgojo, más chico que un piojo; así de chiquito produce enojo
Al viejo pelele, todo le duele.
Un mal con un bien se apaga.
De la madre la gran ciencia, es tener mucha paciencia.
Quien se siente mocoso, se suena los mocos.
La experiencia y la paciencia son gran ciencia.
Las grandes obras de las instituciones las sueñan los santos locos, las realizan los luchadores natos, las aprovechan los felices cuerdos y las critican los inútiles crónicos.
Salamanca, a unos sana y a otros manca y a todos deja sin blanca.
Sustos y disgustos matan a muchos.
Zanahoria borracha, pan y centeno, llenando la tripa, todo está bueno.
Injurias olvidadas, injurias remediadas,.
Si los deseos fueran caballos, los mendigos se desbocarían.
Manos duchas comen truchas.
Aun el león se defiende de las moscas.
Al mal tiempo, buena cara.
Más vale prevenir que tener que lamentar.
Con azúcar y miel, cagajones saben bien.
Hierba segada, buen sol espera.
Al bueno buscarás y del malo te apartarás.
Cuatro cosas tenemos en mayor cantidad de lo que creemos: enemigos, deudas, años y pecados.
Hay ayudas que son lavativas.
No todos los que tienen un gran cuchillo son verdugos
Al malo, lo mejora el palo.