Trata con escama y tino a los que no beben vino.
La Luna no es pan de horno
No importa lo el ancho y lo grueso, sino lo que dura tiezo...
Hijo ajeno, candela en el seno.
El pez fresco, frito y frío, y tras él, vino.
El que come y deja, dos veces pone la mesa.
En casa de viejo: no faltará un buen consejo.
La que pone y es cretona, ya dejó de ser pollona.
Alábate pollo que mañana serás gallo.
A candil muerto, todo es prieto.
Lo que no se conoce no se apetece.
No es gallina buena la que come en casa y pone fuera.
Para lo malo, de peña; para lo bueno, de cera.
El maíz tendrás colgado, de las vigas del sobrado.
Noviembre y enero, tiene un tempero.
El que sabe cuándo hablar, sabe también cuándo callar.
Chispa pequeña enciende un monte de leña.
Trece morcillas tiene un cerdo, ni te las doy ni te las cuento.
Moza ventanera, o puta o pedorrera.
Cerner, cerner, y sacar poca harina.
El maíz que se coge en esa tierra se puede dejar pilar en el culo de una aguja de arria.
La mujer y la sardina ha de ser pequeñina.
Date a deseo y olerás a poleo.
Febrero el corto, el pan de todos.
El que se mete a loro debe saber dar la pata.
Lo que del corazón rebosa, sálese por la boca.
Poner toda la carne en el asador, no es lo mejor.
Así se mete, como piojo en costura.
Lengua de barbero, afilada y cortadora.
A la mujer loca, más le agrada el pandero que la toca.
El que tiene su cohombro, que se lo eche al hombro.
Mujer con bozo, beso Sabroso.
Cuando siembres siembra trigo que chícharos hacen ruido.
Traducción: Castañas, nueces y vino, son la alegría de San Martín.
Hacer frotaciones con cáscara de vaca.
Como canta el abad, así responde el sacristán.
Un mendigo se compadece de otro que está parado enfrente de una puerta
Ruin consuelo el aplauso de los muchos.
Cabras y cabritos, a todos nos traen fritos.
Guarniciones y crin dan venta al rocín.
Con buena comida para tres, cuatro comen bien.
Rostro, del fuego; piernas, del río; y del pecho aparta el frío.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
Acelgas al mediodía y a la noche acelgas, mal me andarán las piernas.
Ese oye sus defectos que no calla los ajenos.
Por un oído le entra y por otro le sale.
A la bota, darla el beso después del queso.
Después de puta y hechicera, se torno candelera.
Cántaro roto para tiesto vale.
Sal y vinagre, el mejor desinflamante.