Año de avellana, año de ratoncillos y de nieve.
El dinero es bueno para siervo, malo para dueño.
Amigo reconciliado, doble enemigo
Golondrina que con el ala roza la tierra, agua recela.
A la bestia cargada el sobornal la mata.
Más ven cuatro ojos que dos.
El que a feo ama, bonito lo ve.
Mal se caza con perros desganados.
Al asno y al mulo, la carga al, culo.
Al bueno, porque te honre, y al malo porque no te deshonre.
Grande o chica, pobre o rica, casa mía.
No se cazan liebres tocando almireces.
Al hombre bueno, no le busquen abolengo.
Cada tonto tiene su manía.
La mujer maluca abajo tiene el azúcar.
Perro huevero, aunque le quemen el hocico, sigue comiendo huevo.
A la aguja, buen hilo, y a la mujer, buen marido.
A chico santo, gran vigilia.
No es solo el hombre el que mea a la pared, porque el perro mea también.
Con rabia el perro, muerde a su dueño.
Las mujeres buenas no tienen ojos ni orejas.
Más vale gordo que dé risa que flaco que dé lástima.
Las llaves en la cinta y el perro en la cocina.
A quien feo ama, bonito le parece.
Cuanto más gordo sea tu enemigo, mejor para vencerle. Es más fácil clavar un cuchillo en el buey que una uña en la pulga.
Contra la gota, ni gota.
Más vale oler a asno que a muerto.
Buey viejo mal tira, pero bien guía.
De buenas en el juego, de malas en El amor.
Tanto la lima mordió, que sin dientes se quedó.
Un ten con ten para todo está bien.
El que muda de amo, muda de hado.
No hay que conejear sin perros.
Eres de la ley del tordo, las patas flacas y el culo gordo.
Amor y amigo de verba, amigo y amor de mierda.
Tal para cual, la puta y el rufián.
Al que se hace de miel, las moscas se lo comen.
Lo mal ganado, ello y su dueño se lo lleva el Diablo.
Su ladrido es peor que un mordisco
A comida de olido, pago de sonido.
Se tragó el mate con bombilla y todo.
¡Otra pata que le nace al cojo!.
Adonde halló un panal, vuelve el oso a husmear.
Mal ajeno es ruin consuelo.
Es tonta la oveja que va a confesarse con el lobo.
Para lograr buen tocino, hay que engordar al cochino.
Igual con igual va bien cada cual.
La zagala y el garzón, para en uno son.
El juez perverso, condena a la paloma y libra al cuervo.
Si esta víbora te pica, no hay remedio de botica.