Las calabazas vacías hacen más ruido.
No hay atajo sin trabajo, ni rodeo sin deseo.
Pensando en pajarito preña'o
Calenturas de Mayo, salud para todo el año.
El comedido sale jodido.
Si una puerta se cierra, otra se abre.
Caminar sobre seguro.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.
Cuando el Diablo nada tiene que hacer, mata moscas con el rabo.
A tu mujer no la alabes, lo que vale tú lo sabes.
Ama y guarda.
La hierba no crece en el camino que une las casas de los amigos.
A la iglesia por devoción, y a la guerra por necesidad.
A donde las dan, allí las toman.
Castiga a los que te envidian haciéndoles el bien.
Cada necio quiere dar su consejo.
Los hombres prudentes aprenden con los errores de otros; los tontos por los errores propios.
Dales agua por el pie, antes que padezcan sed.
En la prueba está la solución. Si Dios te da limones, haz limonada.
Buen palmito y buena altura, suerte son de estatura.
La sal y los consejos solo se dan a quien los pide
A la feria se va por todo; pero por narices no.
Dame rojura y te daré hermosura.
Para tu mujer empreñar no debes otro buscar.
Excava el pozo antes de que tengas sed.
Bueno para en plaza, malo para en casa.
Mejor pocos truenos en la boca y más rayos en la mano.
El pobre de su pobreza no sale.
Mano de santo cura como por encanto.
Una verdad dicha antes de tiempo es muy peligrosa.
Los pensamientos no pagan peaje
Inteligencia y belleza: gran rareza.
El que mucho corre, pronto para.
Variante: A buen hambre, no hay mal pan.
No incluyas en la lista de tus amigos al hombre que aplasta sin necesidad un gusano
Si los filtros sirviesen para capturar a los hombres, todas las mujeres tendrían un amante
Pasar por alto el gran saco de los defectos propios y censurar el saquito de los defectos de otro.
Amigo, no de mí, sino de lo mío, lléveselo el río.
No cierres una puerta, si no has abierto otra.
A cuarto vale la vaca, y si no hay cuarto no hay vaca.
Un asno siempre da las gracias con una coz.
Donde no hay harina todo es mohína.
No hay que perder una tripa por no hacer bulla.
Con un refrán puede gobernarse una ciudad.
Freídle un huevo, que dos merece.
Alcalde que por momentos se dispara, háganle arrimar la vara.
El hombre rico se cree sabio, pero el pobre inteligente le hará el examen.
Agua a la entrada de la Luna, mucha o ninguna.
Para el culo de una mujer y la mano de un barbero, siempre es Enero.
Amigo, te guardaré un higo pero como no te vi, me lo comí.