No busques a la vez fortuna y mujer.
La posteridad solo te pertenece cuando tus nietos juegan en tu puerta.
Más vale vieja conocida, que nueva con sida.
Es más fácil cazar moscas con miel que con vinagre.
Aquellos son ricos, que tienen amigos.
Tener todo lo necesario para ser feliz, no es una buena razón para serlo realmente
La fortuna es un cristal; brilla pero es frágil.
La suerte de la fea, la bella la desea.
En la abundancia de agua, el tonto tiene sed.
Más fea que una patada en la canilla.
Al buen día, métele en casa.
Por Abril corta un cardo y te saldrán mil.
Nadie regala nada a humo de pajas.
Modestia exagerada, modestia falsa.
Más vale la sal, que el chivo.
Para la virtud somos de piedra, y para el vicio somos de cera.
Allegó el mezquino y no supo para quién lo hizo.
A puerta cerrada el diablo se vuelve.
Amor de amos, agua en cestos.
Los verdaderos amigos son los que tenemos en el bolsillo
Cuando hay frutas en la huerta, hay amigos en la puerta.
Siempre habla un cojo cuando hay que correr.
Uno come la fruta aceda y otro tiene la dentera.
Quien tiene poco que ponerse, rápido está engalanado.
Recorre a menudo la senda que lleva al huerto de tu amigo, no sea que la maleza te impida ver el camino.
El agua se purifica fluyendo; el hombre, avanzando.
Cuando te den, da.
Conejos y liebres vendo, porque los prendo.
Hay que creer, rajar o desastillar.
Casa que cierra sus portones casa que se llena de ratones.
Gana poco, pero gana siempre.
La pereza y el fracaso, andan cogido del brazo.
Para el mal que hoy mata, no es remedio el de mañana.
No gozar para no sufrir, es la regla del buen vivir.
Lo poco, nunca dio mucho.
El dinero es buen servidor, pero como amo, no lo hay peor.
Di mentira, y sacarás verdad.
De buena semilla, buena cosecha.
El hombre que hace su fortuna en un año debería ser ahorcado doce meses antes.
El mejor premio es merecerlo.
Casar, casar: bueno es de mentar y malo de llevar.
Gran riqueza cien quebraderos de cabeza.
El primer real a nadie hace rico: pero es el principio.
Alzando en adviento, se alza y se abona a un tiempo.
A dos palabras tres porradas.
Poderoso caballero es don dinero.
Las desgracias vienen juntas, y las gracias muy espaciadas.
El maíz que se coge en esa tierra se puede dejar pilar en el culo de una aguja de arria.
Por lo que uno tira, otro suspira.
Tu amigo tiene un amigo, y el amigo de tu amigo tiene otro amigo; por consiguiente, se discreto.