Con el diablo se aconseja quien mete aguja para sacar reja.
Lo prestado, ni agradecido ni pagado.
Las ideas están exentas de impuestos.
El hombre cuando da su cigarro, por la ceniza vuelve.
En casa del herrero, nunca falta un palo.
.Usted no necesita un palo grande para romper la cabeza de un gallo
El que me hace más bien de lo que suele, o engañado me ha o engañarme quiere.
Quien tiene compañero, tiene amigo y consejero.
La ley del embudo, para mí lo ancho y para ti lo agudo.
Retozos a menudo, presto llegan al culo.
Quien algo quiere ser, algo ha de comprender.
Leerle a uno la cartilla.
Es de sabios, cambiar de opinión.
Los mejores consejos, en los más viejos.
No hay que reírse de la felicidad
La boca hace deudas, pero los brazos pagan.
Uno no se mea porque el baño esté lejos, sino porque no sale con tiempo.
...es de los que tiran la piedra y esconden la mano.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
Cazador, mentidor.
A una bola no se le puede sacar punta.
A la primera azadonada, ¿queréis sacar agua?.
Si no fuera por el "si" y el "pero", ¿quién dejaría de tener dinero?
El necio dispara pronto sus dardos.
La experiencia es a veces dolencia.
Más vale ser cola de león que cabeza de ratón.
Al bien, buscarlo, al mal espantarlo.
Quien sus bienes da en vida, merece que le den con una porra en la barriga.
Siempre pide de más, para que no te den de menos.
Donde hubo pan migajas quedan.
Manda y haz, y así a los torpes enseñarás.
Más groso que el Guelpa.
Para las salchicas demasiado largas, el remedio es sencillo.
Come el gato lo que no se halla a buen recaudo.
Le quedo como anillo al dedo.
Justo es que temas al que teme a la pobreza.
Para vos me peo y para otro me afeito.
La alegría intensa es cosa seria
Hartas riquezas tiene quien más no quiere.
Más vale haberlo perdido, que nunca haberlo tenido.
Fruto del árbol ajeno, sale de balde y sabe bueno.
La buena lectura, distrae, enseña y cura.
La mejor felicidad, es la conformidad.
La familia pequeña, vive mejor.
La juventud del viejo está en el bolsillo.
Los vicios no necesitan maestro.
Para el bien, la acción es más que la intención; para el mal la intención es más que la acción.
Si a viejo quieres llegar, las cargas has de soltar.
Tres al saco y el saco en tierra.
Entendido y anotado.