Hasta el saber rebuznar tiene su poquito que estudiar.
Es mejor ser desconfiado, que resultar estafado.
Con meros consejos, no se va muy lejos.
A buen hambre, no hace falta condimento.
La misa y el pimiento son de poco alimento.
Lo poco agrada y lo mucho enfada.
Tras el buen comer, ajo.
¿Qué ve el ciego aunque se le ponga una lámpara en la mano?
Más ablanda el dinero que palabras de caballero.
Es más molesto que una piedra en el zapato.
Mejor sufrir una crisis de dinero, que de tisis.
El que no anda, no tropieza.
La libertad es un lujo que no todos se pueden permitir
El cebo oculta el anzuelo.
Cada quien puede hacer de su culo un candelero.
Lo que se da al pobre se guarda en el cielo.
Usa los medios y confía en que Dios de su bendición.
Guárdate de aquel demasiado inclinado a hacer favores y ofrecer su amistad, ya que algún día te exigirá su retribución.
Cuando pase la ocasión, ásela por el mechón.
Rascar y comer comienzo ha menester.
La curiosidad mató al gato.
Bolsa, mujer y espada, no quiere andar prestada.
La cortesía exige reciprocidad.
A quien nada quiere, todo le sobra.
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
Tiene más dientes que una pelea de perros
Una en el papo y otra en el saco.
Valgan las llenas, por las vacías.
Estas más puesto que un calcetín.
En casa de viejo: no faltará un buen consejo.
De Octubre a primeros, repón los aperos.
Para conservarse en forma, poca cama, poco plato y mucha suela de zapato.
No hay como quitarse de en medio para dejar de ser imprescindible.
Si el grumete supiera y el patrón pudiera, todo se hiciera.
Para el hierro ablandar, machacar y machacar.
Quien habla por refranes es un saco de verdades.
De tejas para abajo, todo el mundo vive de su trabajo.
Hacemos daño al hombre cuando le pedimos hacer lo que está dentro de sus posibilidades o hábitos.
Chispa pequeña enciende un monte de leña.
A donde va encuentra un problema
La mujer y la mula cada día te hacen una y suerte te dará Dios si no te hacen dos.
Entre salud y dinero, salud primero.
El que desalaba la yegua, ése la merca.
Acuérdate al atar de que has de desatar.
Una receta que cambia el agua pero no la medicina.
Una imprudente palabra, nuestra ruina a veces labra.
No apuntes, a menos que vayas a disparar.
Lo barato cuesta caro
Ruego de grande, fuerza es que te hace.
Esto son habas contadas.