El que quiera/e la col, quiera las hojas de alrededor.
Cuando encuentres algo, mira allí de nuevo.
Bien o mal, junta caudal.
Potros que de feria en feria van, cada día menos valdrán.
A caballo de alquiler: mucha carga y mal comer.
Quien hace, aplace.
Más vale lidiar con la ruin bestia que llevarla a cuestas.
Con bolsillo ajeno, todo el mundo es limosnero.
En el acto de varar, manda la máquina parar.
No mira Dios el don, sino la mano y la ocasión.
Más vale la pequeña porción que llega con una bendición que la gran porción que llega con una maldición.
Vivir de fiado es la manera de pagar el doble.
La mujer consigue plata con solo alzarse la bata.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
De la abundancia viene la vagancia.
El que siembra y cría, tanto gana de noche como de día.
Olla cada día, aún siendo buena hastía.
Favores recordados, ¡ya están saldados!.
Más vale que la bolsa sienta el dolor que no el corazón.
La calidad de la tela, ya una hilacha la revela.
La caza y los negocios quieren porfía.
Con vil dinero, tendrás vela y candelero; sin dinero vil, ni candil.
Una buena acción se olvida, y una mala nunca en la vida.
Con la vara que midas, con esa te medirán.
El papel que se rompa él.
Árbol que no da frutos, pide sustituto.
Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.
Es más fácil hacer un camello saltar una zanja que hacer un tonto escuchar la razón.
Para amigos, todos; para enemigos, uno solo.
Cuanto más sepas mejor suerte tendrás.
Todo hombre que quiera mentir, gran memoria debe tener.
Si te vieres en prosperidad, acuérdate de tu adversidad.
La comprensión siempre llega más tarde.
Días y ollas hacen grandes obras.
Si quieres sacar miel, sácala por San Miguel.
Una visita larga, ¿a quien no carga?.
La esperanza alegra el alma.
La modestia es patrimonio de los pendejos.
No hay mudanza que pueda bien hacerse sin dosis buena de templanza.
Cuantas veces resulta de un engaño, contra el engañador el mayor daño.
No tenemos para pan, ¿y lo gastaremos en tafetán?.
Al flojo cavador, meterlo en medio, y grande azadón.
Lo que se pierde a la salida del sol se recupera a su puesta.
Del que tiene dineros suenan bien hasta los pedos.
Cuando quiera ausentarse tu enemigo, quítale estorbos del camino.
Buena burra hemos comprado.
La abundancia hace infelices a los ricos.
La reflexión consigue tantas victorias como la precipitación consigue derrotas.
La ciencia quiere prudencia y experiencia.
A poco pan, tomar primero.