Qué bueno era Dios para labrador.
Dios da nueces a quien no sabe cascarlas.
Lo bien hecho bien parece.
Un ochavo poco vale; pero sin él no hay real.
Si alejas el combustible, alejas el fuego.
Cuando las dos partes arguyen muchas razones, el prudente cede primero.
Del agua vertida, la que pueda ser recogida.
La carga cansa, la sobrecarga mata.
Tu hablar te hace presente.
A los tontos no les dura el dinero.
El amor, la picardía y la necesidad hacen buenos oradores.
Poco sol, poca cena y poca pena, y tendrás salud buena.
Nada es virtud ni pecado, mientras no sea divulgado.
El piadoso cielo socorre en las mayores necesidades.
El buey para arar, el pájaro para volar, el pez para nadar y el hombre para trabajar.
Hacer buenas (o malas) migas.
La plata no hace la felicidad...pero ayuda.
A pan ajeno, navaja propia.
De arriero a arriero no pasa dinero.
Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
Limpia tu moco, y no harás poco.
El que al amigo desea gran prosperidad, desea se deshaga la amistad.
La cascara guarda el palo.
Ocasión llegada presto agárrala.
El dinero vaya y venga y con sus frutos nos mantenga.
No gastés pólvora en chimancos.
El hombre más insignificante y débil puede hacer algún daño.
Cuentas claras conservan amistades.
Carne en calceta, para quien la meta.
No necesito niguas para ser tishudo. o: No necesito niguas (bichos picadores) para tener pies grandes.
Salvarse por los pelos.
Para volver a la buena senda, cualquier hora es buena.
Del lunes la luna es buena.
El buen vecino, arregla el camino.
Al padre, si fuere bueno, sírvele; y si malo, súfrele.
Si alabas mucho tu caballo, tendrás que prestarlo.
Salud y alegría belleza cría, atavío y afeite cuesta dinero y miente.
El tropezón enseña a sacar el pie.
Ganancia inocente, no lo verás fácilmente.
De una gota de un tintero ¡cuánto malo y cuánto bueno!.
El bien que hicimos en la víspera es el que nos trae la felicidad por la mañana...
El mal que no es durable, es tolerable.
Todo se pega, menos la hermosura.
Más vale ser un pobre hombre, que un hombre pobre.
El que regala bien vende, si el que recibe lo entiende.
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.
El aprendizaje es más efectivo cuando es experimental, significativo y divertido.
El que mide el agua al charco es el que lo conoce.
Más vale callar y parecer tonto, que abrir la boca y despejar dudas.