Si el trabajo dignifica, ser digno nada significa.
A tu hijo dale oficio, que el ocio es padre del vicio.
Llevando cada camino un grano, abastece la hormiga su granero para todo el año.
Los amigos se conocen en las ocasiones.
Mal puede cumplir el pobre con la palabra dada.
Lentitud en prometer, seguridad en cumplir.
Se pudo una vez, se podrá de nuevo.
El que no tiene quehacer desbarata su casa y la vuelve a hacer.
El que mucho ofrece, poco da.
Palabras claras, no necesitan explicaciones.
Quien mierda echa en la colada, mierda saca.
Mejor es la pobreza en la mano del Dios, que riquezas en un almacén.
Entiende bien la dicción, antes de armar discusión.
Cada uno halla horma de su zapato.
La ocasión asirla por el guedejón.
El heroísmo consiste en aguantar un minuto más.
Favorece a los tuyos primero, y después a los ajenos.
Bienes que ocasionan males, no son tales.
Las penas con pan son buenas.
Acarrear leña para apagar un incendio.
Los burros se buscan para rascarse.
A quien anda sin dinero, lo ponen de candelero.
Beber con medida alarga la vida.
Lo que trae un día se lo puede llevar otro.
Me importa un comino.
Del agenciosos se hace el caudaloso.
Para amigo, cualquiera; para enemigo, quien quiera.
Un mal pequeño es un gran bien.
Admisión de delito, relevo de prueba.
Callar y coger piedras es doble prudencia.
Los dioses han hecho las manos de los hombres para que den limosna
Más está el engaño en ser bueno o malo que en ser caro o barato.
Tetas de mujer, tienen mucho poder.
Es en vano dar razones cuando no las escuchan.
La mala paga , aunque sea en paja.
El valor crea vencedores; la concordia crea invencibles.
Buscando lo que no se encuentra, se encuentra lo que no se busca.
No bastan estopas para tapar muchas bocas.
Dinero de canto, se va rodando.
Los infortunios que no pueden evitarse, deben endulzarse.
No se puede servir a dos señores.
Del favor nace el ingrato.
Nunca faltan rogadores para mitigar las penas.
Mal su bolsa defiende quien al fiado vende.
Al que temprano levanta, nunca le faltan abarcas.
El interés tiene pies y yo también.
Al pasar el río, vale más la cuerda que el trigo.
Si trabajando se consiguiera plata, todos los pobres serían ricos.
Por andar recosechando otras milpas, cosechan las tuyas.
Una mala transacción es mejor que una buena batalla.